viernes, 29 de mayo de 2015

Antipublicidad y cinefilia

Andaba yo por el mes de abril vagabundeando en Twitter, cuando di con un artículo de la revista Les Inrocks titulado “¿Y si la publicidad de las pelis mencionara las críticas adversas?” que nos hablaba de un Tumblr, “On s’tape l’affiche” (dejo el título original porque no se me ocurre una buena traducción; ¿alguien me ayuda?), que se dedica a eso: a rehacer carteles publicitarios de películas sustituyendo los adjetivos laudatorios y ditirámbicos como formidable, maravillosa o desternillante por otros más ajustados a la realidad como fallida, soporífera o incomprensible, que los autores (Gaylord Gauvrit y Claudine Devey) entresacan de críticas auténticas publicadas en Nouvel Obs, Journal des sorties o Ecran large.


   On s’tape l’affiche de Interstellar de Christopher Nolan

Y le dan caña tanto a las sombras de Grey como a Terrence Malick, al tiempo que, según declaran la autora y el autor a Les Inrocks, homenajean a las y los críticos de cine.

Servidora de ustedes, cómo no, se quiere sumar a ese homenaje, refutar ciertos consensos aprobatorios y abrir una vía de escape a su frustración, así que ha recopilado sus humildes opiniones en estas frases antipublicitarias.


Ahí van, para ustedes, con todo mi amor y mi cinefilia. Y, por supuesto, señoras y señores, sus aportaciones serán bienvenidas.


Airbag. Un festival de chistes de mal gusto.
Amarcord. El más selecto sexismo ofensivo.
Amanece que no es poco. ¿Pero no veis que el absurdo anula el absurdo?
Million dollar baby. El mismo Eastwood sobrevalorado de siempre.
Sonrisas y lágrimas. Desearás que vengan los nazis y acaben con todos.
Sutter Island. No podrás creer que Scorsese haya filmado esto.
Ocho apellidos vascos. Si te ríes, te devolvemos el dinero.
Rebelde sin causa. James Dean está sobreactuado.
Al este del edén. James Dean está sobreactuado.
Gigante. James Dean está sobreactuado.

viernes, 22 de mayo de 2015

A cambio de nada




La fiesta del cine del 2015, este año me ha dado más de una alegría.
Y es que la opera prima del actor y ahora director Daniel Guzman "A cambio de nada" ha resultado todo un hallazgo.
Una película apta para quienes gustamos del cine de adolescencias de extrarradio,pero además de ese cine que aún trayéndonos a la memoria otros títulos ya legendarios del cine español (Barrio,por ejemplo o Manolito Gafotas)viene a aportar algo nuevo,fresco,veraz.







A caballo entre géneros (drama,comedia,cine social....) "A cambio de nada" nos cuenta la historia de Darío, (Miguel Herrán), un adolescente que huyendo del conflicto abierto que mantienen sus padres (soberbios María Miguel y una vez más, Luis Tosar) deambula por las calles de Madrid,con su fiel amigo ,tal cual fuera su escudero Sancho, (Antonio Bachiller),entablando amistades tan diversas y dispares como una anciana que vive sola y se dedicar a recoger muebles viejos de la basura,o un superviviente mecánico que no duda en saltarse la ley,si de salvaguardar el negocio,se trata.




"A cambio de nada" es una película sorprendentemente solvente que ha gustado a todos,a público y a crítica.No es ni simplona ni cae en burdos sentimentalismos de sobremesa.Sí,en cambio nos deja el retrato honesto y auténtico de una adolescencia perdida,hambrienta de referentes alternativos a los padres,con dificultades para encajar,pura y noble de valores que no precisan retoques y sí refuerzo y acompañamiento. Una lección de amistad,de fe en los desconocidos,de lealtad.



He leído que hay escenas que pueden pecar de inverosímiles,lo cierto es que la película es rápida e incluso por momentos trepidante,tiene un buen ritmo y está bien dosificada de comedia y drama.
Reconocemos de inmediato un Madrid tocado (que no hundido) por la crisis,un sistema escolar que no acierta cuando de chic@s con dificultades hablamos,de unos padres que incluso cuando están ausentes determinan el universo quebrado de un muchacho que precisa ante todo,sentirse parte de un entorno que le confiera paz y estabilidad.


Es Madrid,pero podría ser cualquier otra ciudad de España,cualquier barrio de clase obrera,cualquier familia en la que los padres estén en pleno proceso de separación,una separación que lejos de ser armoniosa,rebosa reproches,ataques,enfrentamientos que parecen insalvables.
En cualquier otros ojos,ese adolescente encuentra lo que no le dan sus padres:apoyo y confianza.



Eso en el mundo de los adultos,pero de igual a igual, nuestro protagonista tiene la inmensa fortuna de tener un amigo,algo tan esencial a esa edad como respirar,bien pensado ¿a alguna edad no lo es?

Sin maniqueísmos,transgrediendo la ley en el colegio y en la calle,el espectad@r empatiza con Darío por encima de sus incalculados errores y desea que tanto él como su amigo,salgan ilesos de las venturas y desventuras que les toca vivir.
¿hay también una velada crítica al trato que un menor puede recibir de las fuerzas de seguridad?
 ahí dejo la reflexión...


Es posible que una de las bazas más importantes con las que cuenta la película sea la interpretación de estos chavales que son todo un descubrimiento, tan creible y honesta,que nos olvidamos por momentos de que estén actuando : Miguel Herrán y Antonio Bachiller,a los que a partir de ahora no podremos perderles la pista pero además,están unos extraordinarios secundarios a los que no sería de recibo no mencionar :
el mecánico de motos fan de Julio Iglesias :Felipe García Vélez y como no, la anciana que va en una tartana recogiendo todo mueble aprovechable que se haya descartado en las calles de Madrid: Antonia Guzmán,la abuela (biológica o no) que tod@s quisieramos tener en la vida real.

Un cine carne de goyas, al tiempo;)

Feliz finde zinéfil@s,

Troyana


viernes, 15 de mayo de 2015

La telaraña de Jane Austen (y cómo Colin Firth cayó en ella)

Resulta sorprendente que, habiendo completado tan solo siete novelas sea Jane Austen una autora tan sumamente adaptada al cine y a la televisión.

Dicho así y aunque probablemente todos podamos recordar algunas adaptaciones más o menos recientes, quizá parezca que no existen tantas adaptaciones, pero si consultáis esta exhaustiva lista del sitio Jane Austen en Castellano, es fácil cambiar de idea.

Sin embargo, es posible que al pensar en adaptaciones a la pantalla (pequeña o grande) de obras de Austen, todos pensemos en las que se produjeron hacia mediados de los noventa. y es que resulta curioso (o quizá no tanto) que cada cierto tiempo, se "pongan de moda" las adaptaciones de determinados autores.


El más misterioso caso es, por lo menos para mí, el de las adaptaciones (casi) simultáneas de "Las relaciones peligrosas" de Choderlos de Laclos, que conllevó el (lógico) fracaso total de taquilla de la que se estrenó en segundo lugar: "Valmont" de Milos Forman.

Si "Las amistades peligrosas" (pinchad en el enlace, por favor) de Stephen Frears  supuso un viaje directo al estrellato de sus protagonistas a nivel mundial y de forma duradera, y hasta pudo hacer que John Malkovich pasara por un hombre atractivo durante un tiempo (la magia del cine, lo llaman), no supuso ninguna variación profesional de importancia al protagonista masculino de Valmont, Colin Firth, y no le concedió ni el estatus de estrella y de candidato idóneo para papeles de héroe romántico, que le aguardaba poco después.

(Apunte frívolo: aunque por lo menos le sirvió para conocer a su compañera de reparto, Meg Tilly, con la que mantuvo una relación y con la que llegó a tener un hijo.)

Aún más curioso que Colin Firth no fuera considerado un galán y sí, Malkovich, es que una versión posterior (y actualizada) de la obra de Laclos, "Crueles Intenciones" creara otra pareja, mucho más duradera, entre los actores que interpretaban a Valmont y Tourvel, Reese Witherspoon y Ryan Phillippe.

Por cierto que en este caso, por segunda vez, la adaptación poco, o nada, hizo por la carrera de Witherspoon, por la de Ryan Phillippe... por esa carrera nadie podía hacer nada.

Pero me estoy desviando del tema principal, que es cómo la obra de Jane Austen conoció su enésimo momento de esplendor en los años 90, gracias sobre todo a las películas Emma, Sentido y Sensibilidad y la miniserie de la BBC "Orgullo y Prejuicio".

Vayamos por partes.

Sentido y Sensibilidad, fue un buena adaptación aunque como cualquier adaptación , tuviera que simplificar tramas, cambiar algunos personajes y sacrificar un poco de aquí y un mucho de allá para conseguir reducir a un metraje comercial una novela de unas 400 páginas.

En su momento corrieron ríos de tinta (toda la vida llevo intentando colocar este tópico de alguna manera, en algún sitio, y por fin lo he conseguido, ¡Gracias de nuevo, Jane Austen!) así que solo añadiré que el único reproche que tengo que hacerle al título de Ang Lee, es su literal traducción de su título al castellano, todo un ejemplo de un "false friend" que desde entonces persigue a la obra y hasta se ha extendido como una gripe mal curada a varias ediciones posteriores.

Emma, fue una muy correcta adaptación de época de una de las novelas más abiertamente humorística de la autora británica. La protagonista que da nombre a la historia es una joven que guapa y afortunada económicamente, que conoce el halago de cuántos la rodean desde niña y que se cree capacitada para dar consejos a cualquiera, y qué ¿he dicho ya que el papel principal lo interpretó Gwyneth Paltrow?

No creo que haga falta decir nada más.

Aunque por supuesto que no he visto todas las adaptaciones cinematográficas de "Orgullo y Prejuicio", y pinchando en el enlace de Jane Austen en Castellano es fácil saber por qué, creo que a este título le falta una gran adaptación cinematográfica, una versión canónica en cine.

Aquí confesaré que tengo pendiente de revisar (la recuerdo muy vagamente) una súper producción del año 40 "Más fuerte que el orgullo",  protagonizada por Greer Garson (otra habitual de las películas de época) y Lawrence Olivier, por lo que no puedo decir si podría tratarse de ese título referente.

Sí he visto la versión del 2005 con Keira Knightley y su eterno mohín como pareja protagonista (otros que viven una gran historia de amor) y a su favor diré que consiguió que me cayera bien Gwyneth Paltrow.

Sin embargo, existe una versión en forma de mini-serie de la BBC de los 90 que en "la secta de los Austinianos" (gracias Javier por el término) es la mejor de todas las habidas y por haber.



Dejemos a un lado sus, muchos, valores como adaptación, y vayamos a lo realmente importante: Colin Firth.

Rodada unos seis años después de Valmont, Firth que es un habitual en producciones de época, se convirtió en el Mr Darcy favorito de las austinianas del mundo y le convirtió en el galán que no consiguió ser con Valmont.

Curiosamente él no solo no estaba interesado en más producciones de época, sino en concreto en este personaje, ni autora, como podréis leer en el blog especialista en el tema Hablando de Jane Austen, donde os recomiendo que os empapéis de las muchas referencias a esta serie.


Al margen de que la adaptación es realmente impecable, hay que reconocerle a Firth el hecho de comprender el personaje de Mr Darcy mejor que nadie, ya que en otras adaptaciones es habitual encontrar un Darcy permanentemente enfadado, temible, casi.

Como el poco afortunado de Matthew Rhys en la reciente adaptación para televisión de "La muerte llega a Pemberley".

La tela de araña de las adaptaciones de Jane Austen es más amplia y tupida de lo que pueda parecer, y no solo afectan a Firth, aunque probablemente sea el mejor ejemplo.

La más obvia consecuencia de su Mr Darcy televisivo, fue el Mark Darcy de "El diario de Bridget Jones", esa versión más o menos libre de "Orgullo y Prejuicio", papel que evidentemente consiguió como consecuencia de la serie de la BBC.

No he mencionado la segunda parte "Bridget Jones, sobreviviré", porque íbamos a hablar de películas basadas en novelas de Jane Austen. Y no está basada en una novela, ni siquiera en un guión.

Volviendo a la alargada sombra que la autora británico ha proyectado en la vida de Colin Firth, le ha perseguido incluso en producciones tan alejadas del mundo de Austen, como "Un sueño para ella", una comedieta al servicio de la estrella cómica juvenil Amanda Bynes, que no merecería ni una línea si no fuera porque el personaje de Colin Firth se apellida Dashwood, como las hermanas protagonistas de Sentido y Sensibilidad.

Por cierto que si alguien cree que "Un sueño para ella" es la película más ... menos... del ganador del Oscar, es quizá porque no ha visto "Supercañeras - El internado puede ser una fiesta", peliculita que, advierto que al margen de contener una mentira flagrante en su título, sigue siendo mucho mejor que la segunda parte de Bridget Jones. Que tampoco era difícil, por otra parte.

Volviendo a su compañera de reparto en la citada mini-serie (y de nuevo pareja en la vida real durante un tiempo), Jennifer Ehle, aunque ha tenido una carrera mucho menos prolífica, sí que trabajó en una producción que, por lo menos para mí, tiene algo que ver con Austen y su mundo.

El drama de época Posesión, o para ser exactos, en la parte "de época", de Posesión, en la que coincidió con otro habitual de películas de época, y ¡oh, sorpresa! protagonista masculino de Emma, en su versión de los noventa anteriormente citada

Y en la parte "moderna", la protagonizaba la más irritante que nunca Emma en persona, G. Paltrow.

En fin, rastrear las huellas de Jane Austen en un terreno, en principio, tan acotado, como el cine comercial de los últimos años es casi imposible, y nos recuerda la vigencia de la autora y lo inagotable de su corto legado.

Y no solo de adaptaciones de época vive el hombre, no hay que olvidar las muchas, muchísimas adaptaciones más o menos libres de sus obras, como la apreciable "Clueless", o directamente pastiches como el citado "La muerte llega a Pemberley", o "La joven Jane Austen".

Incluso alguna loca se atreve, hoy en día, a mancillar su buen nombre - desde la admiración - perpetrando alguna obrita que recoja su mundo, para darle una vuelta de tuerca (o dos, o tres) . Una loca como una servidora de Dios y ustedes, de la que podrán saber aquí, y aquí, y aquí.


portada_confesiones-de-una-heredera-con-demasiado-tiempo-libre_belen-barroso_201501091234.jpg
Este libro se publica 198 años después de que Jane Austen saliera al jardín de su casa de Hertfordshire y, frente al espectáculo del sol de otoño poniéndose tras las colinas que coronaban la bella campiña inglesa, exclamara: «¿Será posible? ¡Si me he vuelto a romper una uña!»

Por cierto, y hablando de una vuelta de tuerca ¿sabíais que Firth también apareció en una adaptación de la citada obra de Henry James?

Próximamente "Películas (de época) en las que no aparece Colin Firth, ni que tengan nada que ver con Jane Austen", será más corto.

Loque

viernes, 8 de mayo de 2015

La bruja novata

"El que no cree en la magia nunca la encontrará."

Roald Dahl 
------------------------------------------
Inglaterra, 1940. Por orden legal una excéntrica solterona se verá obligada a acoger a tres niños que han sido desalojados de Londres huyendo de los bombardeos alemanes. Las estrictas normas y el carácter autoritario de la mujer amargará la existencia de los niños hasta que estos descubren que su anfitriona es una aprendiz de bruja que recibe lecciones de magia por correo. 

Su intención es dominar un hechizo con el cual vencer a los nazis, pero justo cuando debe llegar el ansiado conjuro le comunican por carta que la academia ha cerrado. Así, la bruja y los niños irán en busca del director de la escuela (que resulta ser un ilusionista de poca monta) y juntos se embarcarán en un viaje para encontrar el amuleto que contiene las palabras mágicas, ahora en manos del rey de una isla habitada por animales.

Si hay una película que le venga a una a la mente tras ver "La bruja novata" es sin duda "Mary Poppins", y no es por casualidad. En realidad Disney se hizo con los derechos de los libros en los que se inspiró "La bruja novata" antes incluso de rodar "Mary Poppins", como una especie de seguro, por si la historia de la niñera mágica fracasaba en taquilla. La cuestión es que "Mary Poppins" resultó un éxito tan grande que no dudaron en llevar al cine la peli que hoy os traigo y para repetir el éxito contaron con el mismo director y los mismos compositores que trabajaron en la peli de Julie Andrews, a quien también quisieron fichar como protagonista. Finalmente el papel fue para Angela Lansbury (quien al parecer no disfrutó mucho el rodaje debido a la abundancia de efectos especiales) aunque si veríamos a David Tomlinson tras las negativas de Peter Ustinov y Ron Moody (que se negó a participar en la peli cuando le dijeron que su nombre no iría el primero en los créditos).


Por desgracia la respuesta del público no fue la esperada y así, la película pensada para enmendar un fracaso fue la que finalmente se la pegó en taquilla, recuperando a duras penas el dinero que costó. Y hasta cierto punto es comprensible. 
"La bruja novata" es una peli muy simpática, pero tiene constantes bajones de ritmo y el clímax final no es todo lo espectacular que debiera.

Se salvan, eso sí, las escenas que mezclan animación en la isla de Naboombu, pero incluso estas parecen descartes de "Mary Poppins" (de hecho la escena de abajo estaba pensada para Julie Andrews y Dick Van Dyke).
Así, lo más memorable quizá sea el partido de fútbol entre los animales (y menos mal que se decidieron a incluirlo, porque la idea inicial era sustituir el partido por una canción en la que Angela Lansbury distraía al rey para robarle el amuleto).



En definitiva, podemos considerar a "La bruja novata" como a la hermana sosa de "Mary Poppins", amena, pero sin el encanto necesario para resultar memorable. Como decía Joaquín Sabina, quizá lo único que le falte sea un buen estribillo.


viernes, 1 de mayo de 2015

Locos por la laca (Hairspray, 1988)

Con esto de que hay enfrentamientos raciales en los EEUU, como si estuviéramos en los años 60 del pasado siglo, y que el último conato se ha registrado en la ciudad de la costa este llamada Baltimore, me ha traído a la memoria una divertida película de 1988 que, no por ello,deja de denunciar la segregación racial. Se trata de la peli de John Waters "Hairspray" (Laca).

Mami e hija

Para mi gusto, es mejor la original que la versión musical de 2007 donde sale John Travolta en vez de Divine, Cristopher Walken, Michelle Pfeiffer (En vez de Debbie Harry) o Queen Latifah. Por cierto, Ricki Lake (Tracy Turnblad) hace un cameo en la de 2007.

Los Turnblad

La primera vez que vi esta peli, gracias a que un genio desconocido, a principios de los 90 la coló en una emisión vespertina de la tele, me fascinó. La encontré graciosa, marchosa, divertida y con mensaje. ¡Y menuda banda sonora! Mención especial deben los títulos de crédito, donde se usa más laca (Hairspray) por centímetro cúbico que en las melenas de un conjunto heavy.

Tammy y Corny

Esta peli, tan del universo Waters, nos transporta a 1962, a una ciudad donde los adolescentes bailan pegadizos temas con sus correspondientes bailes, ya se llamen "pony time", "mashed potatoe" (puré de patatas), "the bird", "the fly", el "madison" o el "twist" que  suenan por la tele desde el estudio de grabación donde se transmite "el show de Corny Collins".

Tracy sale en el show de Corny Collins

Tracy Turnblad y su amiga Penny Pingleton desean muchísimo acudir a tal show con la posibilidad de hacerse bailarinas fijas, como un grupo de elegidos y elegidas hacen. En ese grupo de bailarines elegidos destaca una rubia pija llamada Amber, cuyos padres son dueños de un parque de atracciones segregacionista (Donde no pueden entrar negros). La madre, que es nada menos que Debbie Harry, la cantante de Blondie, es una despiadada rubia que proyecta en su hija la perfección para ser la más guapa y la más deseada para que sea convertida en reina del salón del automóvil de 1963. El padre de la pija es Sonny Bono, ex de Cher. Todo muy gracioso.

La madre que vive por su popular hija

Tracy Turnblad es una rechoncha adolescente hija de Edna (Divine) y Wilbur (Jerry Stiller, el padre de Ben Stiller). Edna es planchadora y Wilbur tiene una tienda de artículos de broma. Su mejor amiga, Penny Pingleton es hija de una estirada y religiosa mujer que se pasa el día controlando a su hija. En castellano no se aprecia, pero en inglés a la pobre Penny le persigue la P porque está "Permanently punished" (Castigada permanentemente) y para ello llevará la letra escarlata P cosida en su ropa, para que todos lo sepan. En fin.

Las mujeres tienen su peso en esta peli

Tracy, a pesar de su sobrepeso, consigue hacerse un hueco en el show de Corny Collins, donde acaba robándole el novio (Link) a la mismísima rubia pija, Amber, y ella jura venganza.

Bailando en la tele

Tracy se convierte en una persona popular y su madre, Edna, la gran Divine, hace de representante. Consiguen hasta hacer de modelos de la tienda de ropa de tallas grandes del señor Pinky. Los peinados llenos de laca de Tracy son desafíos a la gravedad, y a la capa de ozono, y eso le cuesta un disgusto escolar.

A todo esto, el show sólo es para niños blancos. Los negros no pueden entrar. Sólo en su día para ellos.  Muchos opinan que eso ha de cambiar, por ejemplo, Tracy.

En el colegio Tracy conoce a Seaweed, un chaval negro que es el hijo de  Motormouth Maybelle, una marchosa afroamericana que pincha discos en el show de Corny Collins y siempre habla en verso (Aún no hay rap). Los negros pueden cantar y tocar música, pero no pueden bailar en el show, tócate las narices.

En el barrio negro

Penny y Seaweed se enamoran perdidamente, lo que crea un conflicto grave de pareja multirracial. La madre de Penny decide encerrar a su hija después de haberla seguido hasta el peligroso barrio de los negros, donde ha ido con sus amigos a bailar al local de Motormouth. Por cierto, el psiquiatra que trata a Penny es John Waters.

La madre de Penny en el barrio negro

Los problemas de luchar contra la segregación hacen que a Tracy la ingresen en un reformatorio y se monta un cristo enorme por ser una persona popular. Es un momento de cambio. Hasta el peinado lo es. Tracy rechaza la laca para alisarse el pelo (Tímidos comienzos del hippismo, heredero del beatnik. Por cierto, Pía Zadora y Rick Ocasec hacen un cameo vestidos de beatnicks).

En casa de los beatniks

La apoteosis es en el parque de atracciones donde se coronará a la reina del salón del automóvil. Pero eso, mejor lo veis vosotros.

Wilbur y sus polvos pica pica (Les echa unos polvos a los Von Tussle) ¿Un trío?

La peli, colorida y vital, a pesar de ser una comedia, no deja de tener su mensaje, o sus mensajes, porque despeja tanto la segregación racial como la de la talla 36.

Ah, Divine hace dos personajes, a ver si encontráis el segundo antes de los títulos de crédito finales.

Ficha técnica:

     Hairspray
Año: 1988
Duración: 87'
País: EEUU
Género: Comedia musical
Director: John Waters
Guión: John Waters
Música: Kenny Vance
Reparto:
                  Ricki Lake (Tracy Turnblad)           
                  Divine (Edna Turnblad)
                         Jerry Stiller (Wilbur Turnblad)
                         Colleen Fitzpatrick (Amber von Tussle)
                         Debbie Harry (Velma von Tussle)
                         Sonny Bono (Franklin von Tussle)
                         Ruth Brown: (Motormouth Maybelle)
                         Leslie AnnPowers (Penny Pingleton)
                         Joan Havrilla   (Prudence Pingleton) 
                         Clayton Prince (Seaweed)
                         Michael St. Gerard (Link Larkin)
                         Shawn Thompson (Corny Collins)
                         Mink Stole (Tammy)


Juli Gan
Títulos de crédito:





viernes, 24 de abril de 2015

La mujer del cuadro

Dicen que se desea aquello que se ve habitualmente y no se puede tener. Pues bien, eso es exactamente lo que le ocurre a nuestro protagonista: está fascinado por el retrato de una mujer que ve a diario en un escaparate. Cada día, se detiene y lo contempla durante unos minutos.


Título en castellano La mujer del cuadro
Título original The Woman in the Window
Año 1944
Duración 99 minutos
País Estados Unidos
Director Fritz Lang
Guión Nunnally Johnson
Novela J.H. Wallis
Música Arthur Lange
Fotografía Milton Krasner
Productora International Pictures. Distribuida por RKO

Reparto
Edward G. Robinson, Joan Bennett, Raymond Massey, Edmund Breon, Dan Duryea, Thomas E. Jackson, Dorothy Peterson, Arthur Loft, Frank Dawson

Sinopsis
El profesor Wanley y sus amigos comienzan a obsesionarse con el retrato de una bella muchacha, que está expuesto en el escaparate contiguo al club en que se reúnen. Wanley conoce por casualidad a la mujer del retrato y acepta ir a su apartamento. Pero allí ocurrirá algo inesperado.


  
Maestro indiscutible, el director austríaco Fritz Lang desarrolló su excepcional carrera primero en Alemania (Metrópolis, 1927; M, el vampiro de Düsseldorf, 1931) y posteriormente en Estados Unidos (Perversidad, 1941; Los sobornados, 1953; Deseos humanos, 1954). En su etapa estadounidense encontramos el género policíaco y también la crítica social en la que ponía en tela de juicio algo que le llevó a ser investigado por el Comité sobre Actividades Antiamericanas.


Aunque La mujer del cuadro se asocia al género negro quizás se acerque más a la intriga a pesar de contar con esos claroscuros en el blanco y negro de entonces tan característicos del género y también un hombre bueno, enamorado de una mujer… bueno, una femme fatale. Un argumento –del que no comentaré nada- que nos va envolviendo a medida que se complica la trama y es capaz de engancharnos sin remedio.

Tengo predilección por el protagonista de esta película, el gran Edward G. Robinson que ha demostrado ser un gran actor en diferentes tipos de películas y personajes. Lo hemos visto como gangster en Cayo Largo (1948), jugador en El rey del juego (1965), en la comedia Millonario de ilusiones (1959), en el género épico Los diez mandamientos (1956), o como hombre corriente en Perversidad (1945), etc... Tiene un físico que sabe adaptar perfectamente al personaje y lograr toda esta variedad de personajes míticos. Puede ser duro pero también muy tierno.


La mujer del cuadro tiene el rostro de la actriz Joan Bennett (Perversidad, 1945; El padre de la novia, 1950), una mujer bella pero fría que tiene cautivado al protagonista aunque el apelativo clásico de femme fatale, desde mi punto de vista no es del todo aplicable a este personaje.

La película es muy interesante de principio a fin, pero me parecen especialmente interesantes aquellas conversaciones que tienen lugar en el club donde nuestro protagonista se reúne diariamente con sus amigos en donde casi más que meros testigos nos ponemos del lado de un punto de vista o de otro.

Para quien nunca haya visto La mujer del cuadro, que no se moleste en leer críticas u opiniones, que intente no saber nada de nada sobre la trama y que si le apetece disfrutar de todo un Clásico le haga un hueco para poder disfrutarla totalmente.


viernes, 17 de abril de 2015

Daños y perjuicios (Damages)

Glenn Close es Patty Hewes en "Daños y perjuicios" ("Damages")
 (todofondosdeseries.com)


La moda de los malos y las malas


Antaño, por lo general, los protagonistas de las series televisivas eran gentes angelicales, ejemplares, heroicas, que rozaban la santidad. Las médicas y enfermeros de “Urgencias” se inmolaban por sus pacientes; Laura y Charles Ingalls rezumaban dulzura por todos sus poros; y Bill Cosby era el intachable pedagogo e irreprochable educador que todo el mundo quería tener como padre (eso en la ficción, claro, porque no hace falta que os recuerde nada sobre la verdadera vida del actor, ¿verdad?).

Pero luego, ¿qué pasó? Pues quizás que nos estomagamos con tanta azúcar y vino la moda de las y los protagonistas malvados. Afortunadamente.

Puede que el culmen lo alcanzara "House" y lo rematara Francis Underwood en "House of Cards", sin olvidar a toda esa cuadrilla de gentes perniciosas que acompañan a Alicia Florrick en "The Good Wife".


Mala requetemala

Y llegamos ya a la protagonista. No. Corrijo: más que protagonista, estrella indiscutible de “Daños y perjuicios” (en versión original "Damages" y en adelante DYP), la inefable e insustituible Patty Hewes, una tipa antipática, poderosa, dañiña, malvada y temible. Lista como un demonio. Para cuando tú vas, ella ya ha vuelto varias veces. Y es muy muy peligrosa. Más te vale no tenerla como enemiga; pero eso, claro, no dependerá nunca de ti.

Por eso no sorprende a nadie que los creadores de DYP, el trío de productores formado por Daniel Zelman y los hermanos Glenn y Todd A. Kessler, trío conocido como KZK, pensara inmediatamente en Glenn Close para el papel, pues la buena de Close ya tenía una trayectoria de mala firmemente labrada en “Atracción fatal”, “Las amistades peligrosas” y “The Shield”.

Por cierto, no puedo dejar de notar esta curiosidad: tres creadores, tres hombres, construyen una ficción protagonizada principalmente por mujeres poderosas; porque no os he dicho, que, además de la estrella Patty Hewes, la coprotagonista es la abogada Ellen Parsons, una tía también de armas tomar (y lo de las armas no es una expresión figurada). A estas se une en la segunda temporada una tercera abogada, Claire Maddox, y las tres van de capítulo en capítulo tejiendo alianzas y venganzas como en la mismita vida.

Rose Byrne es Ellen Parsons en DYP
(henry3-whatsthedeal.blogspot.com)

 Patty Hewes, el personaje, fascina en la primera temporada; no tanto en la segunda. Los guionistas (en este equipo sí hay una o dos mujeres, según la temporada) quieren darle una dimensión más familiar, más “humana”, y lo estropean un poco. Parafraseando a Mae West podríamos decir que Patty Hewes, cuando es mala, es mejor.


(Casi) nadie inventa (casi) nada

Además de la protagonista demoníaca, DYP tiene ingredientes de muchas otras series. ¿En qué fue pionera y qué imitó? ¿Qué ha copiado y qué le han copiado? ¡Ummm! Son buenas preguntas. Para responderlas con rigor, debería cotejar concienzudamente fechas de emisión y producción, pero como este artículo no tiene pretensiones científicas, voy a confiarme a mi intuición.

DYP se rodó en Nueva York y en la ficción era Nueva York, como en “Sexo en Nueva York”. Esta parece una puntualización un poco tonta, pero debo recordaros que la inmensa mayoría de las series norteamericanas se ruedan en Los Ángeles, aunque la ficción de desarrolle en Albany o Cincinatti. Otra excepción es “The Good Wife”, que también se rueda en Nueva York (en Brooklyn, para ser exacta), aunque la ficción se desarrolla en Chicago.

Siguiendo la moda que instauraron las diferentes franquicias de CSI con The Who, los títulos de crédito de DYP también se amenizan con una pieza de pop rock, “When I Am Thtough With You”, de The VLA,  que, la verdad sea dicha, cuando tienes que escucharla al principio y al final, episodio tras episodio, se hace demasiado estridente e incluso un poco cargante, cosa que no sucede con el excelso piano de “House of Cards”.

Y, a propósito de “House of Cards”, debo decir que sí imitó a DYP en las imágenes que adornan los títulos de crédito. DYP, según leo en su entrada en la Wikipedia en inglés, muestra esculturas callejeras de Nueva York, como “The Glory of Commerce”, que remata el edificio de la estación Grand Central Terminal; “Civic Fame”, en lo alto de un edificio consistorial de Manhattan; “Asia”, en la fachada de la Casa de Aduanas Alexander Hamilton; o el friso del edificio del Tribunal Supremo del Condado de Nueva York, que muestra una cita de George Washington: “Una correcta administración de justicia es el más firme pilar de un buen gobierno”.

Acabo con dos cositas más que tienen en común DYP y “The Good Wife”. Una, que ambas series reproducen un parecido ambiente en el que pugnan por el poder gentes de la política, la justicia, las grandes empresas (del ámbito de la energía, las finanzas, la tecnología), magnates, multimillonarios, abogadas despiadadas, políticas y políticos sin escrúpulos, asesores con piel de hiena, grandes profesionales de los medios… Una gozada, vamos.

Marcia Gay Harden es Claire Maddox en DYP
(news.directv.com)


Y dos: que ambas se inspiran en hechos reales, en acontecimientos de los gordos, de Estados Unidos, claro, de los que tienen eco en ámbitos políticos y mediáticos: el escándalo Enron, el caso Madof, Wikileaks... Y ambas lo hacen bien, porque disfrazan convenientemente los escándalos, lo suficiente como para que se reconozcan sin que se identifiquen del todo. Algo parecido quiso hacer “The Newsroom” y le salió mal.


La trama

Acabo esta reseñita con lo más característico de DYP: su trama, su narrativa no lineal, con saltos hacia adelante y hacia atrás en el tiempo, sus giros inesperados, sus vueltas y retorcimientos de tuerca, presagios, posibilidades de hechos que puede que hayan sucedido y puede que no, maniobras de distracción, estrategias que conducen a falsas conclusiones, múltiples líneas argumentales y cabos deliberadamente sueltos que se retoman cuando al guión le conviene. En fin, que resulta todo muy entretenido y de verdad engancha.

Por ejemplo, en la primera temporada, desde el comienzo del episodio uno, ya sabemos qué pasará al final del número trece. La gracia está en descubrir cómo demonios llegamos hasta ahí. Zelman lo explica así [traduzco libremente de la Wikipedia]: “Desde el principio sabemos adónde nos dirigimos y vamos construyendo momentos que apuntalan la trama y conducen a ese final deseado, que tenemos siempre muy claro, aunque también dejamos espacio a la improvisación”.

En fin, zinéfilaz y zinéfiloz, teleadictas y teleadictos del planeta, me apuesto mis plantaciones de algodón a que, si veis la primera temporada, querréis ver la segunda. Y de las demás ya hablaremos. Os saluda cariñosamente vuestra amiga

Noemí Pastor