viernes, 31 de octubre de 2014

Sunset Boulevard


El fin de semana pasado me sentí NORMAL!
¿Os preguntareis porqué? Os cuento.

Cuando cuatro personas se encuentran y pasan todo un fin de semana hablando de cine, gran parte del tiempo de cine clásico, una se siente NORMAL!
Y eso pocas veces pasa, estareis de acuerdo conmigo!
(antes de empezar, quiero agradecer a esas otras tres personas para darme uno de los fines de semana más mágicos, cinéfilos y mitómanos de mi vida, y no exagero)

Cuando pensaba que esta semana me tocaba escribir a mi , en mi cabeza empezaron a pasar todos los títulos clásicos, la decisión ha sido muy difícil!, quizás no os lo creáis pero así ha sido.

Después de hacer una lista y reducirla a pocos títulos, me he decidido por una de las películas que más me gustan de un clásico como es Billy Wilder: SUNSET BOULEVARD, o como aquí se tradució , El crepúculo de los dioses, por una vez muy de acuerdo con las personas de la época.

Cuando Joe Gillis (gran William Holden), un joven escritor de segunda fila que quiere triunfar como guionista de Hollywood,  llama a la puerta de la mansión de Norma Desmond, una antigua estrella del cine mudo,  nunca podría imaginar que allí encontraría su final.


Partiendo de la idea de que todos o casi todos hemos visto la película, me gustaría comentar puntos de la cinta que me atraen y que sin ser nada original, la hacen una de las película más clásicas y mas geniales de la historia.

Difícil ordenar las ideas en mi cabeza para hablar de esta película.

Un principio y un final: Empezar diciendo que quizás es una película que me impactó cuando era pequeña sobre todo por su inició espectacular y sorprendente, pocas veces antes vista en la pantalla, si no fue la primera vez: el personaje principal explica la historia pero está muerto!
Empezar por el final es una idea genial de Wilder para engancharte desde el minuto cero de la historia hasta el último en que esa bajada de escaleras es la más famosa de la historia del cine! (con permiso de Betty y Joan en ¿Qué fue de Baby Jane? y de Aldara)


Guión perfecto: Nada original tampoco porque Billy Wilder es uno de los guionistas más perfectos del cine. Fue su última colaboración con Charles Brackett y los dos escribieron esa ácida crítica sobre Hollywood  a camino entre la decadencia del cine mudo, que protagonizan Swanson y un Erich Von Stroheim genial representado a Max el criado fiel de la diva y un cine sonoro incipiente en que el guión es una de las partes más importantes para explicar nuevas historias que se llevan a la pantalla , representados por los jóvenes como son William Holden y Nancy Olson .



Viejas glorias: Todavía no acabo de tener claro si Wilder quiso hacer un homenaje al cine mudo o en realidad quería criticar e ironizar a los propios excesos de ese mundo. Ese paso del tiempo, los egos, el querer recuperar ese esplendor perdido, el miedo al fracaso por no saber o no poder conseguir esa transición al cine sonoro.... A los que amamos el cine mudo nos maravilla encontrar a viejas glorias de todo tipo, no solo actores como Cecil B DeMille, el propio Erich Von Stroheim, (que dirigió a la Swanson), Hedda Hopper (una de las cotillas más temidas de la época), H. B. Warner y como olvidar a esa famosa partida de cartas a los que Holden llama "estatuas de cera" : Anna Q. Nilson, Henry Byron y por supuesto Buster Keaton !!! Maravilloso!


Y no salía, pero Swanson hizo una parodia de Charlot, se la devolvió, porqué años antes Chaplin les hizo una prueba y no la aceptó!


Flashback y voz en off: ya hemos hablado de ese famoso flashback  en que William Holden ya está muerto y poco a poco va explicando la historia a través de la voz en off. Normalmente estoy en contra de este estilo, no me gusta pero esta historia no tendría sentido si no estuviera contada como lo está, porque el personaje principal está muerto!

Las frases:
            * Cuando usted quiera  Sr. DeMille,
            * No necesitábamos palabras, teníamos el rostro!
            * Joe: Usted es Norma Desmond, Salía en las películas mudas. Era usted grande.
               Norma: Soy grande, Son las películas las que se han hecho pequeñas!


Brutal!!!!!

Ella: y no por ser la última es la menos importante : la Gran Gloria Swanson, quizás no tan conocida como Greta Garbo, Mae West, Joan Crawford o Marleen Dietrich, antiguas estrellas del cine mudo que también fueron después grandes estrellas del cine sonoro.
Es por eso que tiene mayor relevancia ese papel porque Swanson supo sacar de si misma la grandeza de ese papel en todos los planos, en todas las escenas y sobre todo en ese grandísima y impresionante mirada!

Obra maestra imprescindible!! para recuperar o de visión obligatoria si no se ha visto.

Os voy a contar un secreto, cuando buscaba casa para vivir, nos enamoramos de la nuestra porque la escalera que hay me recordó a esa escalera de El crepúsculo de los dioses!.

Hasta la próxima, Bargalloneta.

viernes, 24 de octubre de 2014

The Newsroom



Mi respuesta es sí

Buscando documentación para este articulito he encontrado en un blog de El País un post cuyo título preguntaba "¿Ha sido The Newsroom una serie fallida?". Mi respuesta es sí y los acontecimientos lo han confirmado, pues lo que se lanzó como una apuesta potentísima y llamada a perdurar, solo alcanzó a vivir dos temporadas y media.


Por si no conocéis la serie o no la habéis visto

Pasaos por su entrada en la Wikipedia: trae la ficha técnica y una sinopsis del argumento. Si la habéis visto y ya sabéis de qué va, podéis saltaros este apartado y cavilar conmigo con la siguiente pregunta:


Si The Newsroom lo tiene todo, ¿por qué no funciona?

Dios me libre de meterme en la cabeza de Aaron Sorkin, pues habrá laberintos cretenses menos intrincados. Así y todo, voy a meterme un poquito, para deciros qué pensó cuando creó la serie.
Fue así: el bueno de Aaron Sorkin amaneció un día en su bonita casa de California y mientras ingería un delicioso y nutritivo desayuno y desde su terraza contemplaba una naturaleza de hermosura desbordante, pensó: (esto de los dos puntos dentro de dos puntos no es ortográficamente ortodoxo, pero, si lo hace Carrère, puedo hacerlo yo) Voy a crear la metaserie, la madre de todas las series, que lo tenga todo, todo, todo; todos los ingredientes del éxito. Tendrá la trepidación de una redacción de informativos, como en Lou Grant o Murphy Brown, el contenido político y la solemnidad de El ala oeste de la Casa Blanca, la tensión sexual de Un hombre en casa, los enredos erótico-laborales de Urgencias, las conversaciones entrecruzadas de House los sus puntitos de sorna de The Good Wife y el walk and talk de todas ellas.

Pero todas esas valiosas piezas las ensambló mal: las junturas no encajan, chirrían al rozar unas con otras y hacen saltar chispas indigestas.


Cosas que no gustaron en The Newsroom

Tras dos temporadas emitidas, el mismo Sorkin se dio cuenta de que el invento no chutaba y en el festival de Tribeca, en un alarde de humildad quizás exagerada, pidió perdón. Parece ser que a la clase periodística en general no le había sentado bien que Sorkin utilizara noticias reales, que habían sucedido solo unos meses antes, ante las cuales sus chicas y chicos de la redacción de Atlantis Cable News (ACN) , reaccionaban ejemplarmente, comme il faut, como dictan las viejas lejes del periodismo quijotesco. A más de uno le pareció que Sorkin le estaba dando lecciones y no le hizo gracia.

Otro asunto que ha podido tener que ver con el fracaso de la serie es la leña que Will le da al Tea Party, investido, además, de la autoridad que le confiere el ser republicano desde la cuna: "No conocí a un demócrata hasta que fui a la universidad", dice en un episodio de la primera temporada.
En esa misma primera temporada tiene Will un speech ante la cámara absolutamente destructivo; no deja títere con cabeza en la facción de Palin y compañía. No sería de extrañar que alguien de entre sus filas, donde hay gente muy muy poderosa, hubiera puesto a The Newsroom en el punto de mira de los rifles que reivindican.


Pero a mí lo que no me gustó fue otra cosa

Los ataques al Tea Party para mí son de lo mejor de la serie y lo de las noticias reales me parece una gran idea: inventar noticias falsas es arduo y arriesgado. Además, si utilizas noticias verdaderas, te ahorras tener que explicarlas, contextualizarlas, ante la audiencia: ya sabe todo el mundo qué pasó; saben incluso más que los personajes y eso enriquece la ficción.

Fue, por tanto, otra cosa lo que no me gustó en The Newsroom: en general, una intensidad que fatiga y que no te tragas y varias cositas más.

Decía Sorkin que él quería mostrar a gente que es muy buena en su trabajo y un desastre en su vida privada. Así, en ACN hay periodistas geniales, pero mujeres y hombres que hacen cosas tan tontas como liarse al ponerse los pantalones, caerse por el suelo y aparecer rodando en calzoncillos en medio de la sala de redacción. Eso por lo que respecta a Will, porque a MacKenzie, el personaje femenino principal, ni siquiera la vemos brillar en su trabajo. Se supone que es una productora de las mejores y que tiene en su currículum hazañas periodísticas en Pakistán, pero en The Newsroom solo la vemos desquiciarse, poner caritas y lucir faldas tubo.

Lo mismo puede decirse del resto de personajes femeninos, que destilan más histeria que profesionalidad, mientras los muchachos muestran los mejor de su olfato y su inteligencia para la noticia.

Todo eso da la impresión de una redacción ensimismada, que mira todo el rato hacia adentro; como si trabajaran en una tele que no viera nadie y eso les permitiera seguir preocupados por sus líos internos.


¿La clave está en las y los guionistas?

Para acabar, un dato podría explicar un poco este desaguisado: The Newsroom contaba solo con diez guionistas, menos que cualquier otra serie de televisión. ¿Quiso hacerlo Sorkin todo solito y le faltó aire fresco? Quizás estas declaraciones suyas nos den una pista:

Creo series para poder escribir en ellas. No me interesa solo producirlas: lo único que quiero hacer es escribir. Soy escritor, alguien que trabaja en solitario, encerrado en una habitación. Escribo sobre cosas de las que no tengo la menor idea y un equipo investiga para mí.

¿Tengo o no tengo razón? Ya me diréis.

Noemí Pastor

viernes, 17 de octubre de 2014

Barbarella

-Un momento, voy a ponerme algo.
-No hace falta.

"Barbarella" Roger Vadim
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Año 40.000. El universo es un lugar tranquilo y hortera cuya paz se verá amenazada por un científico malvado que ha inventado un arma (totalmente obsoletas en el futuro) y se refugia en el planeta Lithion. Para capturarle el Presidente de la Tierra enviará a Barbarella, una rubia caderona con la personalidad de la abeja Maya a la que seguiremos en sus aventuras por el extraño planeta del que saldrá triunfante (y probablemente embarazada de un señor francés) tras su paso por SoGo, la ciudad del mal.

Cuando me invitaron a participar en Zinéfilaz acepté enseguida, no obstante tardé un poco en decidir qué peli me serviría para debutar en estos lares. Tenía claro que sería un clásico ya que en mi blog no hablo de pelis anteriores al año 2000 y me apetecía mucho, pero quería que fuese una película distinta, original, ni comedia ni drama a la que poder sacar jugo. "Barbarella" reúne todas esas condiciones, pero para analizarla como es debido hay primero que ponerse en situación.

Corría 1968, año que vio el asesinato de Kennedy, el triunfo de Massiel en Eurovision y el nacimiento del que con los años se convertiría en el deportista más rico de la historia. La cultura hippie se había asentado en los Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam y Star Trek era un éxito en la televisión yanki. En realidad es erróneo decir que Barbarella fue producto del boom trekkie, pues fue creada años antes de que Spock y compañía viesen la luz, pero es inevitable pensar que Star Trek ayudó con su triunfo a que Barbarella pasase del cómic al cine.

Y es que Barbarella nació en las páginas de un cómic erótico francés fruto de la revolución sexual de los sesenta, lo cual ayuda a entender la total endeblez del argumento, así como el vestuario, desnudos y momentos eróticos culminados directamente en proposiciones sexuales que experimenta la prota y se resumen a la perfección en las frases que encabezan el post y extraje de la charla que tiene lugar nada más empezar la peli, cuando Barbarella recibe en pelotas al Presidente.

Teniendo todo esto en cuenta podemos, ahora sí, evaluar "Barbarella" con algo más de conocimiento. El resumen más simple y claro sería decir que la película es una basura infumable y bochornosa que sólo disfrutarán los admiradores del muslamen de Jane Fonda, y no mentiría.

El argumento es un ir de allá para acá sin sentido entre personajes estúpidos con los que tendrá diálogos patéticos mientras atraviesan escenarios chapuceros. Respecto a los efectos especiales, sería cruel hacer sangre, pero también merece la pena apuntar que en "Jason y los argonautas" de 1963 estaban infinitamente más conseguidos, por no hablar del vestuario del personal.

Dicho esto, ¿cómo es posible que estemos hablando de una peli de culto?. Pues por el mismo motivo por el que me niego a suspenderla. Ya en su día el filme resultó un tostón y fracasó en taquilla, pero consagró a Jane Fonda como sex symbol y con el tiempo Barbarella se convirtió en un icono pop e influyó en el diseño de otras heroínas de cómic. Hoy, décadas más tarde y sin ningún interés sexual por la prota, encuentro "Barbarella" entrañable. Al igual que su protagonista, la peli es ingenua, incluso en los momentos que pretende ponerse picante y la ingenuidad por si misma no es ni buena ni mala. "Barbarella" tampoco, quizá cueste defenderla, pero da pena meterse con ella.

-Lo mejor:

·En el aspecto personal no es una tía que me caiga muy allá, pero Jane Fonda siempre me resulta muy simpática en sus pelis. Tenía una sonrisa muy graciosa y borda el papel.

·Realmente las únicas escenas que me gustaron fueron cuando habla con el Presidente y luego cuando el barbudo aquel le pide montárselo con ella.

-Lo peor:

·Analizar la trama es una bobada, pero la parte en SoGo se hace aburrida.

-Preguntas:

·Probablemente os preguntéis cómo una estrella del calibre de Jane Fonda, hija de Henry Fonda y con varios éxitos a sus espaldas, aceptó participar en esta cosa. La respuesta es que estaba casada con el director, y ahí está la verdadera pregunta. Cómo este señor estuvo casado con Jane Fonda, Brigitte Bardot (en quien, por cierto, se inspiró el creador de Barbarella) y tuvo un hijo con Catherine Deneuve es uno de esos misterios inexplicables de la vida.



Nota: ¿ ?

Dentro de las pelis malas "Barbarella" es mítica y ese halo que desprende hace que me sea imposible calificarla.
Fácilmente podría ponerle un cero, incluso teniendo en cuenta la época en la que se rodó, y quedarme tan ancha, pero, sin recomendarla, creo que con la mentalidad adecuada es hasta disfrutable. 
Esa banda sonora en la que de un momento a otro parece que va a cantar Julio Iglesias... ese vestuario a lo Lady Gaga... esos escenarios de "Los mundos de Yupi"... esa escena en la que es atacada por un grupo de periquitos... ese villano patético que encima se llama Duran Duran (el grupo cogió el nombre de aquí)... ese cardado a vida o muerte... ¿en qué otra peli podríais encontrar todo esto?.

















Doctora

viernes, 10 de octubre de 2014

Dogville




Sobran las presentaciones cuando se trata de Lars Von Trier,ese director maldito adorado y odiado a partes iguales que ha dado al cine películas como "Bailar en la oscuridad" "Melancholia", Nymphomaniac volumen I y II o la que hoy nos ocupa aquí "Dogville".


Dogville es una película de 177 minutos que Lars dirigió en 2003.
En cuanto a la forma ya es toda una revolución.No recuerdo nunca antes haber visto una película en la que la puesta en escena sea solo un único escenario,donde no hay paredes y las divisiones en cuanto a las casas y las dependencias ,están marcadas en el suelo,¿es teatro? ¿es cine? así se las gasta el director danés.
En el reparto encontramos a actrices de la talla de Nicole Kidman,Lauren Bacall o Patricia Clarkson.

Grace (Nicole kidman) llega al remoto pueblo de Dogville huyendo de una banda de gángsters. Los ciudadanos acceden a esconderla convencidos por Tom Edison (Paul Bettany), ,un lugareño joven aspirante a escritor.

La historia se divide en nueve capítulos que narran las vivencias de Grace con el resto de los vecinos.Grace huye del MAL y cree haber encontrado en los habitantes de Dogville la solución a sus problemas.Sin embargo,cuando la policía estrecha la vigilancia del pueblo a fin de dar con la fugitiva,los ciudadanos de Dogville exigirán a Grace un sinfín de servicios a cambio de mantenerla a salvo y en el anonimato.

Lo que en principio parece un intercambio de trabajo por seguridad,va degenerando en una serie denigrante de humillaciones,abusos y actos perversos en general ,que pondrán al descubierto la maldad extrema de los lugareños,actos que creen justificados debido a su supuesta clemencia y piedad para con Grace.

 A partir de aquí el provocador de Lars nos invita a hacernos mil preguntas en torno a la condición humana,diferente y a la vez igual,en cualquier parte del planeta:


- ¿ existe la bondad intrínseca en el ser humano o por el contrario la solidaridad siempre responde a una compensación egoísta camuflada?

- ¿ está el poder (sea en la dosis que sea) estrechamente ligado al abuso y la explotación?

-  definitivamente ¿la maldad genera maldad?
y al hilo de la venganza, cito textual:
"¿Por qué piensas que todo el mundo merece ser perdonado por tí? ¿Acaso crees que es arrogante por tu parte impartir justicia?"


Y sabiendo como es este director y las obsesiones que le persiguen en torno a la religión:

- ¿acaso no se está poniendo en entredicho algunos preceptos judeocristianos tales como la bondad o aquello de "poner la otra mejilla" en favor del sadismo y la venganza?

Una podría pensar que aquí en Dogville,la doble moral es la consigna y los pecados se cometen al amparo de una máscara de falsa piedad.

Sociedad vacía de valores y mercantilista,egoísta,soberbia,mezquina y cruel.Así nos pinta Lars Von Trier Dogville,como si ese pueblo no pudiera ser el reflejo de muchas de nuestras sociedades donde campan libremente la mentira,las falsas apariencias y el cinismo.De hecho,no en vano este pueblo podría estar ubicado en Colorado y durante los años de la depresión,pero también en cualquier otro momento y en cualquier otro lugar.

Se deduce por tanto cierta desesperanza y falta de fe en el género humano,como si de una causa perdida se tratara,especialmente cuando se tiene el poder sobre otro ser/seres humanos.
Da la impresión de que el mal puede crecer en cualquier parte,si se dan las condiciones adecuadas.

Y al hilo de esta idea,otra conclusión:el poder corrompe.Y la sociedad está plagada de lobos con piel de cordero.
Eso y todo lo que el espectador/a deduzca de esta narración casi teatral,porque no hay nada que nos distraiga de la reflexión filosófica: ni decorados ni acción.
El director apela a la nuestra creatividad y nuestra capacidad de análisis para explorar las razones de una u otra conducta,si nos sentimos incómodos o no,carece de relevancia,porque la película es incisiva,dura,profunda,incluso perversa.


De ahí que incluso ese final de tragedia griega,dentro de su brutalidad,nos parezca coherente con la sed de venganza, viniendo de un corazón humilde masacrado por la maldad,maldad que por cierto viene de ciudadanos de lo más diversos: hombres,mujeres,niños,viejos,discapacitados....todos diferentes y a la vez homogéneos al dejar sacar sus demonios ante una mujer sola,en principio indefensa.

Hay una reflexión intrínseca sobre la conciencia colectiva,de cómo se convierte en tirana y termina sometiendo al individuo,que al final ni es libre,ni pinta nada.Es el propio grupo quien dictamina lo que está permitido,lo que es lícito y lo que no y los límites los lleva tan lejos como estima,siempre y cuando sus actos estén aparentemente justificados de cara a la galería.


Aquí bien podríamos extrapolar el análisis a los estados que se valen de discursos bien construidos y argumentados para dictaminar leyes que no siempre son justas,ni responden al respeto por los derechos y la libertades individuales.También aplicable a las empresas y las multinacionales,donde los intereses del grupo prevalecen y si es preciso,anulan y aplastan.


Si buscáis una película con la que evadiros, no os decantéis por Lars Von Trier,porque ni hay acción ni efectos especiales ni nada que remita a la superficialidad o la ligereza.Si en cambio,sois de quienes disfrutan de los dilemas morales o simplemente tenéis uno de esos días en que os apetece profundizar,"Dogville" es una clara provocación donde la condición humana no sale precisamente bien parada. tal vez por eso,esta mirada en un espejo poco complaciente, no deja de ser una experiencia única para el espectad@r.

¡Feliz fin de semana zinéfil@s!



Troyana

viernes, 3 de octubre de 2014

Man on The Moon. La persona y el personaje.

Milos Forman es un director con una trayectoria como mínimo, curiosa. Ha conocido el éxito más abrumador (Amadeus, Alguien voló sobre el nido del cuco) y el fracaso más doloroso (Hair, Valmont).

Rueda bastante poco y en los últimos años, parece que ha sido olvidado por el gran público.
Para mí, sin embargo, sus trabajos más interesantes son dos películas que rodó a finales de los 90 en las que abandona las grandiosas recreaciones de época: El Escándalo de Larry Flynt y Man on the Moon.

Estos dos títulos constituyen algo así como un díptico, o eso creo yo, no solo por haber sido dirigidas en tan solo tres años, un período corto para el director, sino el tema tratado: en concreto dos biografías atípicas cuyos hechos principales suceden básicamente en las décadas de los 70-80. Sin embargo, también hay muchos puntos, sobre todo de enfoque, que separan ambas cintas.

Podríamos decir que El escándalo de Larry Flynt pretende desmitificar a un hombre con una imagen pública desastrosa, o contarnos quién es la persona detrás de una (demonizada) personalidad pública.

No tanto justificándolo o haciéndole parecer mejor, sino convirtiéndolo en una persona más, desmitificándolo tanto para lo bueno como para lo malo. Y sobre todo describiéndolo como una persona con una voluntad de hierro para seguir defendiendo su causa ante todo.

Aunque su causa sea editar una revista de pésimo gusto de mujeres desnudas, que todo hay que decirlo.

Man on The Moon, por su parte, se centra en la vida de Andy Kauffman, actor norteamericano que alcanzó un gran éxito con la telecomedia Taxi pero cuya labor creativa iba mucho más allá de interpretar un personaje cómico en una serie popular.

Al igual que lo que me interesa de la película protagonizada por Woody Harrelson (un actor al que detesto pero que funciona perfectamente en este título) es la defensa de la libertad de expresión, mucho más que lo que al final expresa el pornógrafo, desconozco la obra de Andy Kauffman de Man on The Moon, e ignoro si congenio o no, con su humor.

Esta es otra de las virtudes de Man on the Moon, puede ser vista por los fans del cómico americano y por los que desconocíamos por completo su figura.

La película no es un biopic al uso (gracias Milos Forman!) ni mucho menos una hagiografía, ni una bonita recreación de una época y unos episodios bien conocidos de la vida de un triunfador (como De-lovely) sino que pretende llegar al núcleo de lo que Andy Kauffman fue como artista.

O mejor dicho de lo que fue como persona y como artista, pero planteándolo como un todo indivisible, ya que gran parte del interés de Kauffman se encuentra en que - al parecer - ambas facetas de su vida no se podían dividir.

Crear un personaje para amparar la personalidad real, o incluso que te lo creen y solo te toque interpretarlo en la vida, es un gran riesgo en el que han caído personas de lo más variadas a la hora de afrontar una vida pública. Desde el patético concursante de Gran Hermano que comienza a hablar de sí mismo en tercera persona, a un actor tan ilustre como Cary Grant, que afirmó que él mismo también quería ser Cary Grant.

El problema de Kauffman, o por lo menos del Kauffman que yo conozco, el cinematográfico, o sea, que ya es un personaje, fue el jugar ¿demasiado? con los personajes que había creado, al parecer de forma totalmente voluntaria, pero que en ocasiones degeneró en momentos privados tan lamentables como el protagonizado con sus padres y hermanos cuando... mejor no desvelar más.

Aunque la narración sea convencional, uno de los grandes méritos de la película está en seguir con este juego del protagonista e introducir ciertas escenas equívocas entre el propio Kauffman y su amigo y colaborador Bob Zmuda, interpretado por Paul Giamatti.

Igualmente es interesante que George Shapiro, el gerifalte de la telecomedia americana que le permitió a Kauffman dar el gran salto en su carrera, aparezca en esta película, pero sin interpretarse a sí mismo, ya que el que interpreta a Shapiro, es Danny DeVito, que a su vez fue compañero de Kauffman en Taxi y por lo tanto conoció de primera mano a Shapiro, y a Marilu Henner otra compañera de la serie, que sí se interpreta a sí misma y que ¿os habéis hecho un lío con tanto "que a su vez"? Pues de eso se trata.
Kauffman (con mono blanco) y el reparto de Taxi


Desgraciadamente, esta película incomprensiblemente  "hereda" de El Escándalo de Larry Flynt a una de sus ¿actrices? Courtney Love. Que si bien no realiza un mal trabajo, no puedo dejar de preguntarme si no había cientos de actrices más capacitadas para interpretar a la novia de Kauffman.

Capítulo aparte merece la interpretación de Jim Carrey, un actor que consigue redimirse de todo lo que tenga que redimirse gracias a esta papel que me parece que interpreta con un cariño y una sinceridad especiales. Una elección de casting sumamente acertada, no solo por el talento que despliega sino porque si hay alguien que sepa de éxito y fracasos clamorosos, de vivir marcado por un personaje y por el encasillamiento, es Carrey.

Respecto a Paul Giamatti, no destacaré su magnífico trabajo, como es habitual en él, sino que me sirve como otro nexo de unión con el título que comentaré próximamente American Splendor.

Y aprovecho para decir que este "próximamente" significa en unos mesecitos, tiempo que necesito por razones personales y porque quiero someterme a un tratamiento para dejar de decir cosas como "mesecitos"

Loque

Imágenes de Filmaffinity y de Wikipedia

viernes, 26 de septiembre de 2014

Milagro en Milán,1951

Hoy me complace hablar en este blog de cine de una de las piezas fundamentales del neorrealismo italiano. Aquél cine de posguerra que, como no tenía grandes medios, rodaba en exteriores todo lo que podía gracias, entre otras cosas, al gran sol del Mediterráneo. Hoy, para ustedes, Milagro en Milán, historia narrada en dos episodios.


Vittorio de Sica, después de haber rodado en 1948 la dura historia del ladrón de bicicletas, donde contaba la realidad cruda de un pobre hombre que necesitaba un medio de locomoción para poder encontrar trabajo en una Italia arruinada de la posguerra, decidió, para su siguiente película, desarrollar una historia algo mágica y candorosa sobre la pobreza.Una alegoría de la pobreza que se enfrenta de una manera, quizá,bastante cándida , a los atropellos del capital.

Al calor del rayo de sol

Nos cuenta la historia de Totò (Francesco Golisano), el niño que nació debajo de una col. Lo de nacer debajo de una col es anterior a la historia de las cigüeñas portadoras de neonatos parisinos. Lo encuentra una anciana (Emma Gramatica) que lo cuida con amor, hasta que ella muere y al pobre Totò lo llevan al orfanato, de donde sale un poco después.

Totò,de niño, detrás de su mamma

Totò, que es más bueno que el pan, conoce a un montón de pobres que viven en un solar inmenso, que poco a poco se convierte en una barriada donde conviven desgraciados, pero simpáticos vecinos. El vejete que codicia una maleta; el señor bajito por el que Totò se agacha cada vez que lo encuentra; los tímidos enamorados que no se atreven a dar el paso por tener colores de piel diferentes; la familia con ínfulas de ricos que tienen una criadita llamada Eduvige (Brunella Bovo) que mira a Totò con ojos de corderito....

Han creado un barrio

Uno de ellos, Rappi (Paolo Stoppa) es algo antisocial, no se mezcla con los vecinos, intenta poner distancia entre él y el resto. Un buen día, en una fiesta de la favela,donde hasta se rifa un pollo asado, haciendo un hoyo para colocar una cucaña sale agua.Todos bailan, hasta que alguien se da cuenta de que es petróleo. El antisocial  Rappi decide comunicárselo al dueño del terreno, el señor Mobbi (Guglielmo Barnabò).

Rappi,con el petróleo

Y aquí comienzan los problemas por la codicia de un lugar que para el dueño Mobbi es un pozo de petróleo y para los pobres (Gli Barboni) es su hogar, su lugar en el mundo, su refugio. Se suceden un montón de risibles escenas con una policía que pretende echar a unos pobres en la barricada. La magia viene ahora, cuando, con unos efectos especiales bastante logrados para la época, la madre de Totò baja desde el cielo con una paloma que concede deseos y se la entrega a su hijo para que haga el bien. La cantidad de juego que dan los deseos, como cuando los pobres  piden cosas. 

Todos quieren sombrero de copa

El final es apoteósico, delante de il duomo de Milán, todos los pobres, salidos de los carros de detención, montan en las escobas de los barrenderos para salir volando de aquél lugar. Y es que Spielberg no se ha inventado nada, y lo de Elliot y sus amigos volando en sus bicis en E.T. 30 años después de milagro en Milán, fue propia inspiración de la peli de De Sica.

¡Todos a las escobas!

Vittorio De Sica formó junto al escritor y guionista Cesare Zavattini un sólido tándem que fructificó en joyas del neorrealismo como Sciuscià, el ladrón de bicicletas y Umberto D. La cuarta película, de tono más amable, pero con un transfondo que muestra la injusticia es Milagro en Milán (Miracolo a Milano) que es esta película de la que hoy nos ocupamos, del año 1951. Está basada en una novela del propio Zavattini , Totò il buono publicada en 1943, en plena guerra mundial, en los últimos años de Mussolini.

Vittorio de Sica

De Sica, para esta película, trabajó con actores noveles e incluso amateurs, como es el caso de Golisano, que hace el papel principal. Un joven de 22 años, cartero de profesión, que murió, desgraciadamente, pocos años después en un accidente automovilístico para todas las webs y libros de referencia, menos para la wikipedia. Brunella Bovo, la chica simple, aún no había cumplido los 20 años cuando hizo este film, para hacer, inmediatamente después el jeque blanco, de Fellini, junto a Alberto Sordi. 

Amor con policía de fondo

Quizá Paolo Stoppa, que hace del pobre y antisocial Rappi y Emma Gramatica, gran actriz de teatro, que hace el papel de anciana madre son los actores con más oficio de la cinta.

La música de organillo, con un himno de los pobres (Gli barboni) tan pegadizo que llevo tres días cantándolo, corre a cargo del músico Alessandro Cicognini, que compuso para las películas italianas de la época, especialmente para De Sica, aunque también musicó "Pan, amor y fantasía", de Luigi Comencini, donde De Sica hace el papel de otoñal comandante de puesto de carabineros en un pueblo muy pintoresco, donde la joven Lollobrigida vive semisalvaje.

Quien tenga interés por esta simpática peli, que pinche aquí.

Ci basta una capanna
per vivere e dormir
ci basta un po' di terra
per vivere e morir. 
Dateci un po' di scarpe
le calze e anche il pan
a queste condizioni
crediamo nel doman.





Ficha técnica:

Título: Miracolo a Milano
Año: 1951
Duración: 90'. B/N.
País: Italia
Género: Comedia
Dirección: Vittorio de Sica
Guión: Cesare Zavattini-Vittorio de Sica, Suso Cecchi D'Amico, Mario Chiari,                 Adolfo Franci.

Música: Alessandro Cicognini

Reparto: Francesco Golisano (Totò)

              Emma Gramatica (Mamma)

              Brunella Bovo (Eduvige)

              Paolo Stoppa (Rappi)

              Guglielmo Barnabò (Mobbi)

                 

Juli Gan

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Qué me pasa, doctor?

¿Os ha ocurrido alguna vez eso de encontraros con una persona de esas que parecen no hacer nada pero que todo se lía a su alrededor como si de una comedia clásica se tratara? A mi sí que me ha ocurrido y por ello he recordado, entre otras, la película que hoy os recomiendo. 
 
 
Título original What's Up Doc?
Título en castellano ¿Qué me pasa, doctor?
Año 1972
Duración 94 min.
País Estados Unidos
Director Peter Bogdanovich
Guión Buck Henry, David Newman, Robert Benton
Música Artie Butler
Fotografía Laszlo Kovacs
Productora Warner Bros. Pictures
 
Reparto Barbra Streisand,  Ryan O'Neal,  Kenneth Mars,  Austin Pendleton,  Madeline Kahn,  Stefan Gierasch,  Mabel Albertson,  Michael Murphy,  M. Emmet Walsh,  Randy Quaid,  John Hillerman
 
Sinopsis
Howard Bannister es un joven musicólogo, serio, tímido y despistado. Va a San Francisco con su novia para participar en una convención y obtener una beca de investigación. Allí conoce a Judy, una joven vitalista con la que vivirá las situaciones más disparatadas.
 
 
Con ¿Qué me pasa, doctor? el director Peter Bogdanovich nos devuelve a aquellos clásicos de la comedia de enredos (screwball) de los años 30 y 40 de Howard Hawks y concretamente a La fiera de mi niña (1938) ya que la base de su argumento es la misma en ambas. Un joven Bogdanovich había entrado en el cine por la puerta grande con La última película (1971) en donde la crítica lo había definido como un director del estilo de uno de los grandes, Orson Welles. Otras de sus películas son Máscara (1984) ó Luna de papel (1973). 
La estrella indiscutible de la película es Barbra Streisand (Funny Girl, 1968; Hello Dolly, 1967; Tal como éramos, 1973, Yentl, 1982, El príncipe de las mareas 1991, El amor tiene dos caras, 1996) actriz, directora, compositora y cantante amada y odiada a partes iguales. Y es que la Streisand tiene ese no sé qué, que gusta y disgusta en grandes cantidades. Yo me reconozco en el grupo de sus más rendidos admiradores…  
A la Streisand se la ve cómoda en este personaje, Judy, que sin ninguna duda está creado especialmente para ella. Se trata de una joven alocada que, sin pensar, se lanza a por lo que quiere sin tener en cuenta todo lo que sus acciones hacen que ocurra a su alrededor. Se propone algo, y ahí va. ¿Y qué es lo que se propone al principio de la película? Howard, el personaje que interpreta Ryan O'Neal. 
Ryan O'Neal había logrado un gran éxito en 1970 con Love Story, siendo el actor de moda en aquellos años. En ¿Qué me pasa doctor? es un despistado musicólogo que se deja manejar por su repelente novia (Madeleine Kahn) hasta que Judy entra en su vida y la vuelve patas arriba al meterlo en infinidad de situaciones extrañas, surrealistas y casi imposibles, que son el centro de la comedia.
 
Al margen de la historia principal entre Judy y Howard nos muestran varias historias que se entremezclan a través de las confusiones que se producen con cuatro maletas idénticas pertenecientes a varios de los personajes y un montón de gags visuales de lo más divertidos.
¿Qué me pasa doctor? es una película totalmente imprevisible tanto en situaciones como en diálogos al tener unos personajes todos ellos bastante excéntricos a los que les ocurren situaciones muy ágiles, variopintas y por ello, divertidas.
 
Como no podía ser otra manera, la misma Barbra Streisand interpreta el tema principal de la banda sonora que no es otro que el archiconocido 'You’re the top' del genial Cole Porter que podemos escuchar durante los títulos iniciales (escuchar aquí

Una película disparatada con la que poder pasar un rato de diversión. Yo no me canso de verla y me río todas las veces. Espero que a vosotros os ocurra o mismo si os animáis a verla.