viernes, 2 de diciembre de 2016

Elle





Elle es el último trabajo del director Paul Verhoeven.Es una película francesa de 2016 protagonizada por la inconmensurable Isabelle Huppert que toma como base una novela de Philippe Djian.

Aviso ahondaré en la trama sin desvelar desenlace,aunque para mi el thriller sirva de excusa para lanzar una mirada no sé si tan desdeñosa como la del director sobre la sociedad en la que vivimos,pero sí analítica y con la intención como siempre de lanzar preguntas a quienes por aquí pasen y lean.


"Elle" comienza con un asanto, Mitchelle (Isabelle Huppert) es asaltada en su propia casa y violentamente violada.Su reacción lejos de  buscar protección legal o policial, es del todo, insospechada: recoge todo,se lo cuenta a los más intimos y busca la manera de resarcirse por su cuenta.

Mitchelle encarna la viva imagen de una mujer fría,dura,independiente,por momentos,cruel con los de su entorno más próximo.Está separada y con un hijo joven que está emparejado y que pronto será padre.La relación de Mitchelle con su ex es correcta,mientras que con su madre es devastadora.


En esta película da la sensación de que nadie es capaz de amar de manera sana.Todos son egoístas,todos engañan o son engañados,todos se mueven por el ego descomunal.Hay contadas excepciones y tal vez en la película provienen de personajes secundarios o no tan relevantes.

Extrapolando este análisis a la sociedad burguesa a la que nos asomamos, en "Elle" todo es perverso,no hay amor incondicional,no hay desinterés ni pureza,todo está corrupto,como la sociedad misma,mermada por diferentes patologías de las que por supuesto,tampoco se escapa el sexo.

Es el deseo que se despierta en Mitchelle otro enigma con el que Verhoeven parece estar provocándonos ¿quien termina siendo verdugo y quien víctima?¿quíen en definitiva se convierte en el oscuro objeto de deseo del otro?


No veo feminismo por ningún lado,algunas voces han aclamado a Mitchelle como el ejemplo del empoderamiento femenino,no es ésa mi visión. Lejos de percibirla como un icono de la emancipación ante la sufrida agresión, creo que en ella también se despierta un viejo demonio que habitaba en ella desde niña a raiz del asalto y que está sospechosamente unido a la autodestruccción.

¿qué relación existe entre ese placer recien descubierto al sufrir una agresión sexual y el episodio traumático que vivió con su padre de pequeña cuando él acabó con la vida de muchos de sus vecinos en un momento de posible enajenación mental?


No es Mitchelle para mí un icono del feminismo porque ni se ama a sí misma,ni es capaz de amar a nadie y para mí una lectura feminista pasa no sólo por el empoderamiento desde la autoestima sino además desde la sororidad que aquí en esta satíra voraz por supuesto brilla por su ausencia,empezando por la tóxica relación que mantiene con su madre y el egoísmo galopante que practica con la que se supone es su mejor amiga a quien engaña desde hace meses.

No creo el mensaje del director fuera en esa dirección,sino más bien,y por supuesto conjeturo,en lanzar una mirada incisiva y puede que irónica de una sociedad  tan avanzada económica y culturamente como tóxica en la que el individuo está emocionalmente incapacitado.

Qué paradójico resulta que uno de los personajes menos dañinos sea la vecina,católica practicante,devota de las figuras de belén a tamaño natural....¿es ésto un toque de humor en un panorama desalentador?

Para mí Mitchelle es la representación directa de una sociedad enferma,es la francesa pero podría ser cualquier otro país de la cultura occidental, donde los vínculos sanguíneos significan poco o nada donde tampoco son vitales los vínculos afectivos no sanguíneos, y donde cubrir las insaciables necesidades del ego se convierte en el único interés del individuo, más solo y aislado que nunca.

Todo lo demás,en mi opinión,es una película excelente,que despertará polémica (misógina? feminista?) para mí, ni una cosa ni la otra, sino más bien,misántropa,desencantada con la humanidad en general,al menos en cuanto a sociedad moderna se refiere.





 Nadie como Isabelle Huppert para dar vida al personaje de Mitchelle,con ese aire francés distante y por momentos gélido.


Por otro lado, hay una excelente combinación de factores que se confabulan para hacer de ésta una película recomendable,además del trasfondo filosófico y provocador:

- el gato burgués......testigo impertérrito del asalto,como un esfinge,ve como el mundo se desmorona casi sin pestañear.

- el momento voyeaur.......ésa observando a su posible agresor.......desde la ventana......(¿la ventana indiscreta?) momento desconcertante de morboso deseo,desde la casa que ha sigo también testigo mudo del asalto y ahora se convierte en la torre de control desde la cual se dispone desde el anonimato de ese objeto de deseo que no es ni de lejos aceptable....
 

-  el desenlace,que a mi modo,no podía ser de otro modo.........ya que ella está ya encerrada en una espiral de la que dificilmente podría salir por sí misma.....sólo había que recordar su mirada perdida cuando su padre cometió esos atroces crímenes....



Excelente película con tantas lecturas o posibles interpretaciones como espectadores.En cualquier caso,cine poco convencional que levanta ampollas y pone el dedo en la llaga,ese cine incómodo y perturbador cada vez más necesario sobre una Europa por momentos demasiado condescenciente consigo misma,pobre en valores y carente de brújula ética o moral.


Buen fin de semana

Troyana




viernes, 25 de noviembre de 2016

La jungla de asfalto


“El hombre desde un punto de vista biológico es el más formidable animal salvaje y, desde luego, el único que hace presa sistemática en sus semejantes”

Con esta cita del filósofo estadounidense William James, comienza la novela de W.R. Burnett que John Huston convirtió en una obra maestra del género negro: “The asphalt jungle” (1950).

En 1941, tras una exitosa carrera como guionista, Huston había marcado ya un hito con “El halcón maltés”, la primera película que dirigió.

Crear un film de culto con su primera obra dice mucho del talento de Huston; culminar su carrera con  “Dublineses”, filmando entremedias películas como “La reina de África” o “El hombre que pudo reinar”, lo dice todo.

En “La jungla de asfalto” se mantienen las características que habían convertido “El halcón maltés” en éxito de crítica y público: un impecable control del ritmo narrativo, una habilidad especial para la puesta en escena (se nota la formación como pintor de Houston) y también  para la creación de una atmósfera peculiar de misterio y tensión.

Sin embargo, entre “El halcón maltés” y “La jungla de asfalto” habían pasado casi diez años, seis películas (una genial: “El tesoro de Sierra Madre”) y dos documentales bélicos que marcaron escuela.

 El Huston que dirige “La jungla de asfalto” ha madurado como director y tiene mucho más dominio de los recursos visuales. En “La jungla” ya consigue respetar la esencia de la historia gracias básicamente a elementos cinematográfico sin recurrir a los largos diálogos de su primera película La expresión de Dix, el pistolero de “La jungla”, en la rueda de reconocimiento es igual de eficaz, o más, que todas las frases que Burnett dedica en su novela a explicarnos su peligrosidad; la cara de “Doc” mirando el calendario dice todo sobre la rijosidad que finalmente será su perdición…

También hay un elemento nuevo en esta película que no aparecía en “El halcón maltés”: la sordidez: La sordidez de los bajos fondos (las primeras imágenes de Dix andando por zonas degradadas de la ciudad tienen un regusto a neorrealismo italiano). Es una sordidez tanto de la ciudad vista bajo la metáfora de una jungla, como de los seres humanos que luchan en ella como si fueran animales salvajes.

La adaptación que Huston hizo de la novela (él fue el guionista, con la colaboración del también gran guionista  Ben Maddow) fue tan buena que, además de contar con el entusiasmo del propio W.R Burnett, fue reconocida con una nominación al Óscar.

En realidad, “La jungla” recibió cuatro nominaciones para los Óscar: al guion y a la dirección, a la fotografía (dirigida por Harold Rosson)  y para San Jaffe, como actor secundario.

No consiguió ninguno. Fue el año de la “Eva al desnudo” de Mankiewicz, que logró seis. La temática de la película y el tratamiento que le daba Houston eran demasiado duros para que la Academia la premiase en una época de exaltación de las maravillas del “american way of life” (la antítesis de las circunstancias en las que se desenvuelven los protagonistas de "La jungla de asfalto"). 

Sin embargo, las novelas de Burnett, con su crítica social y sus diálogos afilados y brillantes, eran muy adecuadas para su adaptación al cine, como se había demostrado ya con “Little caesar” (1929), (“Hampa dorada” en España), protagonizada por Edgard G. Robinson, que se había convertido en uno de los ejemplos canónicos del género de gánsteres.

La relación de  Burnett y Huston era antigua y de mutua admiración. Huston había trabajado ya en 1932 en el guion de “Lwe and order”, basada en una obra de Burnett, y años después, ambos habían realizado, con muy buenos resultados, el guion de “El último refugio”, dirigida por Raoul Walsh y basada también en una novela Burnett.


 “La jungla de asfalto”, siguiendo a la novela,  relata la formación de una banda de atracadores para llevar a cabo un gran robo en una joyería y la consecutiva muerte o detención de los atracadores debido a la traición o la delación.

En los aspectos técnicos se pueden destacar la utilización de planos picados (por ejemplo, Dix desde lo alto de la escalera hablando con Doll situada más abajo) o el predominio de líneas diagonales para enfatizar la tensión. En cuanto a la luz, es evidente la influencia del expresionismo alemán con sus violentos claroscuros y el predominio de escenas interiores nocturnas.

Con estos elementos, y con la muy parca utilización de la música de Miklós Rózsa, Huston consigue que desde las primera imágenes el espectador sienta como un halo de fatalidad cubre a todos los personajes.

En cuanto al reparto, su sabia elección fue uno de los grandes aciertos de Huston, que en sus memorias, “A libro abierto”, comentó:

 “Mi viejo amigo Sam Jaffe interpretó al criminal que planea el golpe ("Doc" Riedenschneider), y por este papel recibió el premio del Festival de Cannes a la mejor interpretación masculina. La película tenía un reparto perfecto. Sterling Hayden era el personaje principal, el bandido con mala suerte Dix Handley, y Louis Calhern hacía del abogado sinvergüenza de la banda (Alonzo Emmerich). Una de las frases que dice Calhern expresa el tema de la película: «El crimen no es más que una forma torcida del esfuerzo humano». Ese es el tono de toda la película. Había varias interpretaciones de virtuoso en “La jungla de asfalto” y fue, como se sabe, la película donde empezó Marilyn Monroe. “La jungla de asfalto” se convirtió en el modelo de muchas películas del género.”

Sobre Marilyn, Huston guardaba buenos recuerdos, en los que se mezclaban ternura e instinto de protección. Opinaba que era “condenadamente buena” actuando y siempre le tuvo cariño a pesar de todos los conflictos que le provocó durante el rodaje de “Vidas rebeldes” (1961),  la última película que Marilyn logró terminar.

 

En cuanto a Sterling Hayden, sin llegar a alcanzar el estrellato como la Monroe, también tuvo su mejor época como actor a partir de esta película, y en los años 50 protagonizó “Johnny Guitar”, de Nicholas Ray, y “Atraco perfecto”, de Stanley Kubrick.

En realidad todos los actores de esta película están perfectos en sus papeles; desde el gran secundario John McIntire, cuyo personaje, el comisario Hardy, representa la cara honrada de la ley (aquella sin la que “vence la selva y las bestias campan por sus respetos), hasta Barry Kelley como el corrupto teniente Ditrich (el personaje cuya aparición hace que el pragmático “Doc” comente: “La experiencia enseña a no confiar en un policía. Cuando menos lo piensas se ponen del lado de la ley”).

Y espléndidos están también Jean Hagen como Doll, o James Whitmore como Gus, o Marc Lawrence como el cobarde y despreciable Cobby…


Uno de los grandes logros de Huston en “La jungla” es la humanización de los personajes. Presentando algunos rasgos de cada uno, los acerca al espectador y evita que se conviertan en meros estereotipos: la nostalgia del pistolero por su tierra natal, el cariño paternal de Louis, el amor por los animales de Gus... Hay incluso cierta simpatía por los delincuentes y por sus códigos de lealtad.

Algo que  Huston deja muy claro en su película, es que considera la delación como algo repugnante. Son  los años de “la caza de brujas del mccarthysmo” con sus penosos episodios de delación y  Huston aprovecha la película para dejar muy clara su posición al respeto.

John Huston, que se declaraba anticomunista pero también opositor a la furia anticomunista desatada en Estados Unidos en aquellos años, fue uno de los creadores, en 1947, del llamado “Comité para la Primera Enmienda” que intentó frenar las acciones del “Comité de actividades Antiamericanas” en Hollywood.

Paradójicamente, Sterling Hayden, que inicialmente apoyó a Huston en su Comité, terminó convirtiéndose en uno de esos delatores, no por miedo, sino porque creyó sinceramente que era su deber (Sterling, un verdadero aventurero en su vida privada, había sido marine y agente secreto). Sin embargo, Huston, que tenía un fuerte sentido de la amistad, se mostró compasivo con Hayden debido al profundo arrepentimiento que éste  mostró más tarde.

La película tuvo que lidiar con la censura, el famoso “Código Hays”, y sobre este tema Huston comenta en “A libro abierto” como consiguió burlar a los censores cuando estos rechazaron de plano la escena del suicidio del abogado. El director hizo entonces que el abogado fuera incapaz de escribir una nota coherente de despedida. Ese acto, en un hombre letrado, evidenciaba su enajenación y por tanto hacia admisible el acto suicida (inadmisible, según los censores, en una persona en su sano juicio).

Huston recordaba que  “A causa de la modificación la escena mejoró, pero yo no recomendaría intentar trampear el código de censura como forma de conseguir argumentos con éxito. Los censores fueron responsables de provocar daños irreparables en muchas películas.”

Lo cierto es que, a pesar de la censura, Huston logró quizás la mejor película que se ha filmado sobre un atraco. Dura, amarga, escueta, fatalista… sigue siendo imprescindible para los amantes del género, o, simplemente, del buen cine.

Yolanda Noir


viernes, 18 de noviembre de 2016

La bella y la bestia

Al pasar los años comenzó a impacientarse y perdió toda esperanza, pues, ¿quién iba a ser capaz de amar a una bestia?.

"La bella y la bestia" Kirk Wise y Gary Trousdale 
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Un joven príncipe francés se niega a dar cobijo a una anciana por su repulsivo aspecto (sí, un francés grosero, qué novedad) con tan mala suerte que la anciana resulta ser una hechicera con bastante tiempo libre. Así, como castigo el príncipe es convertido en una terrorífica bestia y deberá conseguir un beso de amor antes de cumplir 21 años para deshacer la maldición o el hechizo durará para siempre.

Convencido de que nunca volverá a ser humano, el príncipe se encierra en su castillo, aislándose totalmente del mundo hasta que hace prisionera a una joven aldeana que se quedará en el castillo a cambio de que la bestia libere a su padre, que había sido hecho prisionero previamente (cuando eres un monstruo recluido en un castillo, sin tele, ni internet, lo único que te queda es ir apresando a la gente).

La cuestión es que terminarán enamorándose de tal manera que la bestia renuncia a su objetivo liberando a su amada para que regrese junto a su padre. Semejante sacrificio y muestra de amor serán recompensados por parte de la joven, atrayendo al castillo a una turba de pueblerinos sedientos de sangre.

Walt Disney quiso llevar "La bella y la bestia" al cine en sus inicios, de tal forma que hubiese sido uno de sus primeros largometrajes, pero por diversos motivos la idea fue aparcada en los años 30 y después otra vez en los 50. La cosa cambió cuando en 1989 se estrenó "La sirenita", convirtiéndose en un éxito mundial. Hay que tener en cuenta que la historia de Ariel era el primer cuento de princesas que la compañía llevaba al cine desde que hicieron "Cenicienta" en 1950 y no las tenían todas consigo. Sin embargo su gran acogida hizo que se decidieran a seguir por ese camino, sacando finalmente del cajón "La bella y la bestia".
Así, mandaron un equipo al Valle del Loira para observar los paisajes y se pusieron manos a la obra. 

Como suele ocurrir en los cuentos de hadas, el original es un poco cruento y tuvo que modificarse para adaptarlo a un público infantil. Para empezar en el relato el príncipe no es castigado por su egoísmo, sino que la hechicera le maldice por negarse a casarse con ella, transformándole en una bestia incapaz de razonar. Y Bella no es hija única, sino que tiene tres hermanas que la atormentan constantemente. Esto se cambió porque recordaba demasiado a las hermanastras de Cenicienta, aunque la idea se mantuvo en forma de esas tres aldeanas rubias que se burlan de la protagonista.

También se eliminaron escenas. Se había pensado incluir una secuencia en la que Bestia arrastra un ciervo que había matado en el bosque y la reunión con el dueño del psiquiátrico no sería en la casa de Gaston, sino que éste visitaría el manicomio. Además en principio se pensó mostrar la transformación del príncipe en bestia (cosa que se vería en la pobre secuela). Como veis, situaciones demasiado sombrías.

Y es que la peli ya era bastante oscura. Para hacer a la bestia combinaron un montón de animales: la cabeza es una mezcla de búfalo y león con colmillos de jabalí y frente de gorila y el cuerpo es el de un oso con patas y cola de lobo. Además el castillo resulta bastante siniestro, siempre oscuro y repleto de gárgolas (que fueron diseños descartados de Bestia), así que lo arreglaron incluyendo una serie de alegres canciones, culminándolo todo en la escena del baile.

Por supuesto la película fue un éxito total. Fue la primera película de dibujos nominada al Oscar como mejor película (se lo llevó "El silencio de los corderos") y también la primera en ganar el Globo de oro a mejor comedia o musical. Como curiosidad decir que también es la primera peli Disney cuya princesa tiene el pelo castaño y también la primera que se dobló en España (hasta entonces las pelis de Disney nos llegaban dobladas por mexicanos).

Personalmente considero "La bella y la bestia" una de las mejores películas de Disney (anda ahí, ahí con "El rey león", "Aladdin" y "El libro de la selva" en mi ranking) y es sin duda la mejor de príncesas (y mira que me gusta "La bella durmiente" y "Blancanieves y los siente enanitos").

Y no sólo por la historia, el diseño de los personajes o las canciones, todo sobresaliente. Considero que "La bella y la bestia" nos trae la primera princesa Disney con verdadera personalidad. Vale, Ariel también tenía personalidad, pero era una adolescente enamorada... yo me refiero a alguien que caiga bien.

Bella no es una princesa de entrada, es una aldeana con interés por la lectura, dulce, pero con mucho carácter (magistral la escena en la que cura las heridas de Bestia). Por primera vez se veía una chica que no estaba obsesionada con el príncipe azul, ni le dejaba las tareas del hogar a la fauna autóctona y era imprescindible para el devenir de la historia, porque hacía falta alguien fuerte para lidiar con su situación.

En definitiva, una de las mejores películas románticas y de dibujos de todos los tiempos, divertida y visualmente sublime. Aunque no sea de tus favoritas, no te puede no gustar "La bella y la bestia".



Doctora

viernes, 11 de noviembre de 2016

Filmografía de Dunia Ayaso y Félix Sabroso

Hacer cine en España es difícil y me estoy refiriendo al trabajo de director de cine, que, al contrario que en los EEUU, donde el dueño de la cinta es el que pone la pasta, el productor, aquí suele considerarse al director como autor único y verdadero.

Pero, claro, para montar una peli hace falta mucha pasta. Por eso casi todas las pelis que se hacen por aquí llevan subvenciones, patrocinios y productoras asociadas a manta. Hoy os traigo la aventura cinematográfica de un tándem que firmó unas cuantas pelis y unas pocas series de televisión. Y si el tándem se deshizo fue por la fatalidad de la Parca, que vino en busca de una de las partes de esta pareja.

Pareja de directores

Dunia Ayaso y Félix Sabroso eran una sólida pareja que sabían combinar matrimonio y dirección de cine. Bueno, dirección, guiones y todo lo que hiciera falta. Nacidos en las islas Canarias y compañeros del grupo de teatro del instituto, se lanzaron algo más tarde al difícil arte de probar hacer una película.

Ópera prima del tándem

En 1994 rodaron su primera película juntos que fue Fea. Dos años más tarde, y con soporte de la productora de Almodóvar, el Deseo, rodaron la película que les dio la fama “Perdona, bonita, pero Lucas que quería a mí” (1996) una cinta que mezcla mucho sentido del humor, clichés simpáticos y cierto toque macabro. Rodada casi por completo por las noches y en Canarias, aunque se finja que es Madrid, esta historia de tres amigos gays que comparten piso, el buenorro asesinado, la chacha bruta, la dueña de un karaoke y la pareja de policías, una profesional, otra, un desastre, conforman una cinta que arrasó por su frescura, a pesar de que la tildaran de kitsch y de superfcial. El aire petardo es, precisamente, lo buscado de esta cinta.



Con el éxito debajo del brazo, recalan en Madrid en 1998 para rodar su siguiente película, cortada por el mismo patrón. Se trata de “el grito en el cielo”, donde cuentan la demencial grabación de un show televisivo de caza de talentos y una gran estrella que no aguanta más, algunos trepas, y una serie de fauna que quiere ser famosa a toda costa.



Con descongélate (2003), cuentan la historia de unos actores venidos a menos en un barrio deprimido, que hacen lo que sea para sobrevivir cuando al director teatral le ofrecen realizar una película, pero todo se lía, como suele ocurrir.



Tras el parón para dedicarse a hacer una estupenda serie de televisión (Mujeres), vuelven a la gran pantalla para regir Los años desnudos. Clasificada S, de 2008, donde cuenta la historia de tres actrices del destape que tras el declive de este cine, se afanan por sobrevivir.




La última película de la pareja será “la isla interior” de 2009. Ya en los años desnudos han ido apagando el toque simpático y juvenil y en esta cinta cuentan la historia de tres hermanos que viven relaciones bastante dramáticas. Rodada en Las Palmas de Gran Canaria, cuna de los directores, demuestra su madurez que fue premiada en varios festivales cinematográficos como el de México, Marsella o Colonia.



También produjeron, como he mencionado, series de televisión. En 1999, ya radicados en Madrid, graban para Telecinco “Quítate tú pa ponerme yo”, una trepidante comedia de dos familias monoparentales a los que engaña el promotor inmobiliario teniendo que convivir a la fuerza en un chalet, donde descubriréis a Carlos Sobera, aún profesor de derecho en la universidad pública vasca, haciendo el papel de padre machista que tiene que lidiar con una actriz estirada por el mando de la vivienda.

Series incomprendidas


Ya, para RTVE, grabaron en 2006 la estupenda “mujeres”, que, a pesar de su gran calidad y la de premios recibidos, fue maltratada por la cadena pública relegándola a horas imposibles y al canal para minorías La2. Una pena, porque era una estupenda serie donde retrataba magistralmente la historia de una saga de mujeres de una familia y sus relaciones en el barrio que se quedó en una temporada cuando podría haber dado mucho más. Menudo ojo clínico el de los “mandamases” del canal público, siempre cargándose las series que produce igual que Saturno devorando a sus hijos.

Familia protagonista de Mujeres.

Félix Sabroso y Dunia Ayaso componían un equipo excelente. Según el propio Félix, él creaba el inicio de la historia y Dunia contribuía dotándola de correcciones y acabándola con todos los aspectos técnicos. La cosa es que funcionaban bien y construían unas historias amenas y simpáticas, y, a veces, duras pero con humor, y sus personajes eran bien construídos, creíbles, cálidos y humanos.

Creaban, además, un gran entorno de trabajo y muchas veces los actores repetían, así se convertían en asiduos Pepón Nieto, Loles León, María Pujalte, Candela Peña, Gracia Olayo o Malena Gutiérrez.

Trío principal de su primer éxito

Lástima que Dunia Ayaso nos dejara tan pronto. Falleció en 2014. Mientras convalecía de su dura enfermedad, fue guionista de la exitosa “la que se avecina” que debe su celebridad a la apuesta por crear personajes bien caracterizados, entre otras cosas.

Promo de "la isla interior" cuadro de actores principales y dirección

Sirva este post de hoy en memoria de esta cineasta que junto a su inseparable compañero hizo pasar grandes ratos con sus chispeantes historias al principio y su ternura en la madurez.

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viernes, 4 de noviembre de 2016

Que Dios nos perdone

Título Que Dios nos perdone
Año 2016
Duración 125 minutos
País España
Director Rodrigo Sorogoyen
Guión Isabel Peña, Rodrigo Sorogoyen
Música Olivier Arson
Fotografía Alejandro de Pablo

Reparto
Antonio de la Torre, Roberto Álamo, Javier Pereira, Luis Zahera, José Luis García Pérez, Mónica López, María Ballesteros, Rocío Muñoz-Cobo, Ciro Miró, Andrés Gertrúdix, Raquel Pérez, Silvia Casanova, Josean Bengoetxea


Sinopsis
Madrid, verano de 2011. Crisis económica, Movimiento 15-M y millón y medio de peregrinos que esperan la llegada del Papa conviven en un Madrid más caluroso, violento y caótico que nunca. En este contexto, los inspectores de policía Alfaro y Velarde deben encontrar al que parece ser un asesino en serie cuanto antes y sin hacer ruido. Esta caza contrarreloj les hará darse cuenta de algo que nunca habían pensado: ninguno de los dos es tan diferente del asesino.


Calificado por su propio director, Rodrigo Sorogoyen, como un thriller de personajes y cuando ves la película te das cuenta de que es una descripción acertada. Es un triángulo en el que los tres vértices son los dos policías y el asesino al que están buscando.

Ambos policías son personajes especiales. Por un lado está Alfaro, un hombre rudo y bruto que acaba de dar una paliza a un compañero al que casi deja ciego y por otro, Velarde, un hombre raro tanto en su trabajo como en su vida. Ambos tienen métodos diferentes, pero están obligados a trabajar juntos.





La película no entra en la vida personal de los protagonistas, a pesar de que sí muestra que estas son complejas y difíciles, no profundiza en ellas. Quizás hubiera sido interesante profundizar en estos temas, al igual que en los métodos y los problemas internos del Cuerpo de Policía o de la multitudinaria, calurosa y más caótica Madrid, abarrotada de gente debido a la visita del Papa. 

Estupendo el trabajo de Roberto Álamo en su papel de Alfaro. Es una gran interpretación que no pasará desapercibida en la carrera hacia los premios. No destaca tanto el trabajo de Antonio de la Torre como el policía Velarde, que es un ser atormentado y aislado debido en parte a su tartamudez. 


 
Que Dios nos perdone que recibió el premio al Mejor Guión en el pasado Festival de Cine de San Sebastián está escrito por el propio director Rodrigo Sorogoyen y por Isabel Peña, que ya había firmado juntos Stockholm en 2013

Buena película policíaca, centrada más en la investigación que en la acción a la que podemos encontrar ciertas similitudes con La isla mínima (2014) o El secreto de sus ojos (2009).


viernes, 28 de octubre de 2016

Allen y el azar

Allen y el azar 

¿Por qué?

Este artículo me lo ha inspirado otro, aparecido en la revista Spectres du cinéma, que hablaba de cuatro filmes de Woody Allen que exploran el tema de la culpa y el castigo: Delitos y faltas (1989), Match Point (2005), Blue Jasmine (2013) e Irrational Man (2015).

El artículo de Spectres comenzaba preguntándose por qué Jasmine acaba sola, sin dinero y mentalmente desestabilizada, sentada en un banco de un parque; y por qué, en cambio, Chris, el protagonista de Match Point, o el prestigioso oftalmólogo de Delitos y faltas, no acaban sentados en el mismo banco; por qué también el personaje de Irrational Man no recibe idéntico tratamiento.


¿Moral? ¿Qué moral?

Contesta a esas preguntas Eyquem, quien firma el artículo de Spectres, algo que ya sabíamos: que Allen muestra una gran habilidad al revelar la mezquindad humana, la mentira, las artimañas, las manipulaciones de las que somos capaces; ahora bien, a la hora de moralizar, nos encontramos con el vacío. La moral es precisamente la ausencia de moral: los asesinos se van de rositas, quedan impunes, los crímenes cometidos apenas les crean mala conciencia o, si en algún momento esta los abruma, con el tiempo ese peso se va aligerando hasta desaparecer.

No hay ningún dios vengativo ni justiciero que atrape a los criminales, ni misericordioso que salve a la humanidad. No hay bien ni verdad; solo intereses, pasiones y apetitos que no regula ningún principio. Algunos triunfan, se hacen ricos y famosos, llevan una vida palaciega y desayunan con champán, pero no gracias a sus méritos, sino solo gracias a la suerte.

Al principio americano del tú puedes, del si te esfuerzas, lo consigues, Allen añade: sí, pero, además, la suerte tiene que estar de tu parte. Y ese añadido resulta destructivo, pues anula por completo la premisa.

Así, el protagonista de Match Point se salva de un buen lío gracias al crimen y a la mentira, la suerte le sonríe, la partida le es propicia. Jasmine, sin embargo, lo intenta igualmente; quiere una vida regalada, está convencida de haber nacido para ello. Cuando está a punto de conseguirlo del brazo de un embajador, la mala suerte pone en su camino a una persona que desvela sus mentiras y de nuevo queda sola, arruinada y en la calle. ¿Qué explica que uno triunfe y la otra no? Nada.


Ni determinismo genético ni social

El éxito o fracaso de estos personajes no depende de su origen social ni de una sociedad que premia a los fuertes y alimenta el egoísmo en general. Que provengan de un medio social desfavorecido no les impide triunfar; ni siquiera a Jasmine, que alcnza cumbres sociales habiendo partido de muy abajo. Y viceversa: su medio privilegiado no los protege del fracaso. El mismo ascensor que eleva a unos hace descender a otros: es la suerte y nada más.

Tanto Jasmine como su hermana son adoptadas y culpan a los genes de sus éxitos y sus fracasos: “Has heredado buenos genes”, le dice a Jasmine su hermana. Pero los genes, que se supone que deben explicarlo todo, en realidad no explican nada; es solo una manera de decir que nada condiciona el destino; es el nombre que le damos a la ausencia de explicación. A posteriori sí pueden analizarse las causas de un éxito o un fracaso, pero solo a posteriori.


¿Más filosófico que político?

La vida no es justa. Aceptémoslo. Enseñémoselo cuanto antes a nuestras hijas e hijos, para que vayan aprendiendo, para que lo vayan asimilando. Que tengan presente, sin embargo, que no es culpa suya, sino el resultado del libre juego de los egoísmos y las ambiciones personales, arbitrado por el destino, que se inclina en un sentido favorable o desfavorable, sin ninguna razón.

Esto opina Eyquem en Spectres:

No es que la sociedad sea injusta y nos trate desigualmente según nuestro estrato; es la vida misma. Por eso Allen no denuncia las desigualdades sociales, sino que simplemente habla de la mala suerte, de los golpes del destino que te alcanzan o te evitan, según el capricho del momento.

Allen se da cuenta perfectamente de que hay pobres y ricos, y que es mucho mejor ser rico y guapo que pobre y feo. Pero en Blue Jasmine sugiere también que no existe ninguna palanca, ningún mecanismo que altere ese orden de cosas, pues la injusticia es ese mismo orden. Es más: este orden injusto es en el fondo esencialmente justo, porque iguala las condiciones de todos; es una perfecta igualdad de oportunidades, porque son las mismas para todos, ya que no tienen ninguna razón. Es un orden profundamente justo en su injusticia. No recompensa ni castiga: simplemente sucede. 

Quienes llegan a la cumbre carecen de escrúpulos, son verdaderos sinvergüenzas. Pero quienes fracasan no son mejores; son igualmente egoístas y mentirosos. La única diferencia es que la suerte no les ha sonreído. Les queda el consuelo de pensar que “en realidad” no querían triunfar, que se conforman con ser lo que son y que es vano y presuntuoso querer ir más allá. A la falta de suerte la llaman virtud. Ya lo decía Allen en Annie Hall: “Quizás lo que hay que hacer es no esperar demasiado de la vida”.

La diferencia entre verdugos y víctimas es en la mayoría de los casos el género: en tres de los filmes un hombre comete un crimen cuya víctima es una mujer. Sin embargo, de todos los personajes, la que sale peor parada es Jasmine, la única mujer, a pesar de no ser la culpable directa y ser al tiempo también ella víctima. Aquí Allen, aunque a su estilo, quizás sí se nos ponga un poco político.


Porque no solo hay contenido político cuando se denuncian las diferencias; basta con mostrarlas. Y Allen las muestra, pero a su sutil y peculiar manera. No es Ken Loach.

viernes, 21 de octubre de 2016

Café Society




Ayer por fin,pude ver "Café Society" en el cine.
Dudosa ante varias interesantes alternativas,conforme iba avanzando la película,confirmaba que la elección había sido la correcta.
Ahondaré en la trama sin desvelar el desenlace,quien no quiera adentrarse en el argumento sin haber visto la película,sencillamente,que postergue esta reseña,porque me gustaría invitaros a que compartamos el mensaje que la peli nos deja a cada un@. 

Vaya por delante que me ha parecido una película deliciosa.Bajo un halo de aparente frivolidad,Woody Allen,aprovecha para abordar  los temas que le inquietan,le seducen,le persiguen durante toda su vida y en paralelo,toda su filmografía: la muerte,el amor,la soledad,el sentido de la vida,el destino,el azar.....qué maravilla.


Pero empecemos por el argumento.Café Society está ambientada en el Nueva York de los años 30.
Bobby Dorfman ( (Jesse Eisenberg)vive con sus padres y tiene un hermano gansger.Asfixiado por las peleas de sus padres y las pocas expectativas de futuro para él en la ciudad,decide probar suerte en Hollywood,aprovechando que un tío suyo, Phil ((Steve Carrell),es un poderoso agente que finalmente accede a contratarlo como chico de los recados.


La vida de Bobby dará un giro inesperado desde que conoce a la secretaria de su tío Phil: Vonnie (Kristen Stewart),de la que se enamorará perdidamente a pesar de que ella tiene novio.
Le atrae de ella,además de que es guapísima,su espíritu libre e incorrupto.


Bobby Dorfman,el alter ego de Woody Allen,es un personaje que de primeras enternece:torpe,dulce,como dice Vonnie a modo de cumplido: "tiene la mirada de un ciervo que está a punto de ser atropellado";)


Sus padres,en la película,son Marty (Ken Stott)  que es un tipo brusco pero con una moral clara y Rose (Jeannie Berlin) siempre dispuesta a encontrarle algún defecto a su marido.
Por supuesto son judíos y aunque discuten sin parar,están entregados el uno al otro, y se quieren a su manera.

Bobby huye de todo eso y se va a la meca de los sueños,buscando la ayuda de su tio Phil.
El destino caprichoso pondrá a Vonnie en su camino,de la cual,aún se enamorará aún más al saber que ella en ese momento,no está disponible para él.


Woody Allen aprovecha este punto de partida de un amor no correspondido para hacer un estudio sobre las relaciones sentimentales.Intercambiado los roles de amado-amante  entre Bobby y Vonnie ,Café Society nos muestra además de que manera se puede amar a dos personas a la vez y siempre de manera muy diferenciada.


No somos siempre los mismos,la vida nos cambia,a veces incluso con la misma persona a lo largo de los años, pasamos de desempeñar el papel de amados,dejándonos querer en una relación que nos colma de atenciones y cuidados a desempeñar el rol de amantes que se desviven por agasajar y seducir al otro.



 Y al mismo tiempo,en paralelo,desempeñando uno de estos dos roles,podemos ejercer el rol contrario con otra persona distinta. Es como si esos papeles,el de amante y amado,formaran las dos mitades complementarias y a la vez contrapuestas de uno o dos círculos perfectos.

¿qué satírico guionista ideó este plan en nuestras vidas?

No os perdais "Café Society" tiene una fotografía espectacular,unos actores/actrices que cumplen más que dignamente su papel y como es habitual,una estupenda banda sonora a base de jazz.

Las referencias pictóricas,literarias,cinématográficas,filosóficas,son ya habituales en Allen, y aunque nos quede cierta sensación de melancolía al cierre,lo cierto es que el maestro neoyorkino nos deja una reflexión agridulce en el aire ¿estaremos predispuestos a ansiar siempre lo que no tenemos?¿por qué algun@s de nosotros no se nos da la oportunidad de  vivir dos vidas simultaneamente ?

Café Society lejos de dar respuestas,abre preguntas,como el cine de verdad,ése que nos deja sensipensativos durante días y justo en el momento de salir los títulos de créditos nos deja con ganas de más.

¡Buen fin de semana,cinéfil@s!

Troyana