viernes, 29 de junio de 2012

Las nieves del kilimanjaro



Ésta será seguramente mi última entrada en Zinéfilas hasta pasado el verano.
Por eso quería hacerlo con una película que nos dejara a todos un buen sabor de boca.
En momentos de crisis global, de incertidumbre, de convulsión social, nada mejor que una de esas películas que nos hacen entrar en contacto con lo mejor del ser humano.



Robert Guédiguian ("Marius y Jeannette"1997) en "Las nieves del kilimanjaro"(2011) se inspira en un poema de Victor Hugo"La gente pobre" y en una canción de Pascal Danel que lleva el título de la película y sitúa la acción una vez más en su ciudad: Marsella,una ciudad luminosa y portuaria,cuya luz y color parecen entrar en armonía con un matrimonio de unos cincuenta años que se han pasado la vida luchando por la clase proletaria y ahora a las puertas de la forzosa pre-jubilación del marido,se plantean si han llegado a ser quienes soñaban.


Es difícil narrar la felicidad,porque la felicidad fielmente no se puede contar,es algo que se vivencia.Sin embargo, Guédiguian en la primera parte de la película nos transmite la imagen de un matrimonio feliz: Michel (Jean-Pierre Darroussin) y Marie-Claire ( Ariane Ascaride,compañera del director en la vida real).
Michel acaba de perder su empleo a causa de un sorteo en los astilleros de Marsella por el que la plantilla se ha reducido, pero eso no conseguirá desestabilizar un equilibrio que se asienta sobre el amor hacia Marie-Claire,la amistad con su cuñada y su marido y la buena relación que mantiene con sus hijos y sus nietos.


Sólo un suceso inesperado conseguirá alterar momentáneamente su mesurada alegría de vivir.
Michel y Marie-Claire son asaltados en su propia casa por unos encapuchados mientras jugaban a las cartas con la hermana de Marie-Claire y su esposo.

La película da un giro radical a partir de este suceso.Muchas creencias se ponen a prueba,se impone la empatía y el relativismo que entran en lucha con cierto sentimiento social de " ajuste de cuentas".


Guédiguian nos deja una reflexión en torno al ser humano y lo complejo que resulta a veces nuestro posicionamiento moral ante determinadas situaciones en la actualidad.De lo que no cabe ninguna duda a través de esta crónica,es de que hay seres humanos esencialmente buenos,como Michel y Marie-Claire y quizá por eso esta película me ha recordado a "Le Havre",por esa fe en la bondad y la fraternidad.


Hay una escena en la que ambos están sentados en el balcón de su casa y Michel se pregunta qué hubieran pensado de sí mismos hace veinte años si hubieran podido verse en el punto en el que están ahora,se pregunta si han llegado a ser quienes soñaban con ese espíritu nostálgico de un sindicalista que siempre luchó por la clase obrera y ahora teme haberse convertido en un burgués,en alguien que mira con distancia y desconfianza a sus iguales.

Marie-Claire,le dice que de poder haber visto hace 20 años una imagen de ellos en la actualidad,hubiera dicho:
" Se ven felices.Para ser así de felices no han debido hacer sufrir a nadie.No han sido indiferentes a los demás".


Las razones para no perderse esta película en el marco de una crisis no sólo económica si no de valores,son innumerables.Aparentemente sencilla en su trama y magistralmente interpretada por esta pareja de actores fetiche para el director,este cuento moderno nos deja una lúcida mirada sobre los estragos de la pobreza contemporánea,la conciencia de la clase media que luchó por los derechos de los trabajadores,el retroceso de los avances sociales y por encima o por debajo de los recortes,el desempleo y la delincuencia y el posicionamiento personal de cada uno frente al otro.

La banda sonora es un elemento más que suma,así el tema "Las nieves del Kilimanjaro" de Pascal Danel y la versión de Joe Cocker " Many rivers to Cross"aparecen en los momentos precisos creando una atmósfera casi mágica que llena por completo la escena. 


 


Guédiguian nos hace una doble crónica,la social,partiendo del turbio momento que vivimos de crisis generalizada y la privada,ahondando en los duelos morales que sufren los protagonistas y las emociones que acompañan a esas disonancias.
Las dudas,las contradicciones,las inquietudes de sus personajes son las suyas y ésta,como él mismo ha admitido,es una constante en toda su filmografía.No se juzga ninguna situación por muy controvertida que sea,incluso aparentemente las más reprochables a nivel social,aparecen acompañadas de un por qué y nada nos resulta totalmente ajeno precisamente por ser humano en toda su imperfección.

Sin duda,estamos en un buen momento del cine francés,que sabe dejar abierta la puerta  a la esperanza ante los abismos que nos asaltan.Estos personajes entrañables,contrariados ante la desesperación que en ocasiones deriva en la maldad,se exponen en un ejercicio casi de rebeldía a la comprensión y la solidaridad, lejos del camino más corto que conduce al ensañamiento,el rencor y la  represalia.





En una sociedad donde diariamente se fomenta el miedo y donde se nos insta a ser regidos y dirigidos prácticamente en todos los ámbitos,me resulta casi una heroicidad que sigamos confiando los unos en los otros,más aún en los desconocidos y que seamos capaces contra todo pronóstico de implicarnos en las dificultades ajenas.Eso es justo lo que ocurre en "Las nieves del kilimanjaro"a cuyos personajes se podría aplicar aquello de:
" El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad" (Ludwig van Beethoven)



Al final todos somos victimas de todos,pero en cualquier momento podemos darle la vuelta a la situación y cortar el círculo vicioso con sólo renunciar a ejercer de verdugos.

Y como a veces menos es más,hoy me despido de vosotr@s deseando que paséis un feliz verano, a ser posible sin dejar de lado el cine, que tantos buenos momentos nos da.
 
Troyana.

Posdata: Otras recomendables entradas de esta misma película las podéis encontrar aquí,de nuestra compañera Zinéfila Manderly , Jordicine 
 y Daniel.

16 comentarios:

LU dijo...

La tengo en esa lista tan larga de cine por ver. Había leído (a mi manera, ya sabes), la entrada que le dedicó Manderly, y me apetece mucho verla.

Esta semana acabo de ver La vida de bohemia, en la que se narra la etapa bohemia en París del protagonista de El Havre. Estoy entusiasmada con el cine que transmite buenos sentimientos. A veces necesito gente buena en la pantalla para olvidar todo lo negativo que ya bombardea los telediarios, la prensa… Para frenar ese gruñido permanente que surge de dentro…

Volveré cuando haya hecho los “deberes”.

Biquiños veraniegos

TRoyaNa dijo...

Lu,
si lo que necesitas es ver gente buena en la pantalla para olvidar lo que nos muestra el telediario cada día,esta película la tienes que poner en tu lista de pendientes,de las primeras.

Manderly le dedicó una entrada es verdad,y muy buena(la podía haber enlazado....) y Jordicine,también.

"La vida de bohemia" no la he visto,pero sí va en la línea de "Le Havre",la anoto ya mismo.

El cine francés tiene una delicadeza especial para abordar los temas sociales,me gustan estas historias de personas nobles que ven puestos a prueba sus valores por un sistema social y económico deshumanizado que deshereda aún más a quienes ya no tienen nada y a quienes están algo más favorecidos solo por tener un trabajo convierte directamente en "privilegiados".

Te hará frenar ese gruñido permanente para sacar de ti una mezcla puede que de asombro y admiración por ver que en mitad del "sálvese quien pueda" siguen quedando personas íntegras,honestas,preocupadas por los otros,más allá de la burbuja inmediata que encierra a su familia y sus amigos.

Biquiños de verano un poco más al sureste que tu...

Manderly dijo...

Maravillosa película!!
Como bien dices, el cine francés está despuntando muy positivamente este año ofreciéndonos, no grandes producciones, sino películas aparentemente sencillas que nos llegan al corazón.
Es muy difícil ver las cosas desde la piel de otros, sobre todos si esos otros tienen una opinión diferente a la nuestra. La tolerancia y el entendimiento están muy presentes en esta película.
Estupendas interpreatciones de sus dos protagonistas que junto con el guión nos ofrecen una película que hay que ver.
Me apunto la recomendación de LU!!
Gracias por el enlace a mi entrada.
Saludos.

TRoyaNa dijo...

Manderly,
la verdad es que Lu me ha recordado tu entrada y la he añadido a posteriori junto a la de Jordicine,porque además a ambos como a mí,os gustó mucho la película.

Sí,le tenemos que agradecer esta temporada al cine francés títulos que nos llegan como una bocanada de aire fresco y limpio en medio de este ambiente tan turbio que respiramos a diario.

Tal cual comentas,la tolerancia y el entendimiento están presentes en la película en todo momento.Pienso que los protagonistas de esta cinta son personas ejemplares,que por muy torcidas que se pongan las cosas,no se traicionan a sí mismos,convirtiéndose en un referente de coherencia y de integridad.
Necesitamos muchísimos Michel y Mari-Claire en una sociedad que nos empuja a desconfiar del otro,a estar en estado permanente cuando no de ataque,de defensa.

Saludos!

Laura Uve dijo...

Ya había leído sobre la película y siempre en positivo.

De acuerdo con que el cine francés está en racha... ya le tocaba.

La apunto para verla.

Besos!!

Dona invisible dijo...

No coneixia la pel·lícula ni la frase de Beethoven, quanta raó!
M'ha agradat la reflexió sobre la bondat i la solidaritat.
A mi m'ha recordat a una altra pel·lícula alemanya que es va traduir com "Los educadores", però que té com a títol original "Die fetten Jahren sind vorbei", que vol dir alguna cosa així com "Els anys d'abundància s'han acabat"... En aquest cas es tracta d'uns joves idealistes que segresten (sense voler-ho) un empresari molt poderós. No sé si l'has vista, te la recomano. Hi surt, a més, el Daniel Brühl!
M'apunto la que comentes, la miraré!
Bon estiu i una abraçada!

TRoyaNa dijo...

Laura,
la verdad es que todas las reseñas que he leído sobre esta película han sido positivas,pasó lo mismo con "Le Havre", y no es muy común en el mundo blogger tanta coincidencia...

Apúntala porque yo creo que te gustará,tiene ese compromiso social tan necesario en los tiempos que vivimos junto a una visión profunda sincera y sin juicio de unos personajes que a mí me parecen casi modélicos.

Ya me contarás.
Bsos!!!

TRoyaNa dijo...

D.I.
la frase de Beethoven s´ajusta perfectament als protagonistes d´aquesta historia i estic completament d´acord amb el que diu.

La peli que esmentes "Los educadores" la vaig veure fa molt de temps...tant que quasi ni la recorde,hauria de tornar a veure-la per a poder opinar.Sí que em recordava que eixia el Daniel Brühl,encara que a mi no m´agrada tant com a tu;)
ja,ja,ja,ja
Si veus "Las nieves del Kilimanjaro" ja em contaràs...

Bon estiu també per a tu encara que imagine ens creuarem per altres blogs.
Un abraç!

daniel dijo...

Estupenda reseña.
Sabes lo mucho que me gustó, y me alegra que estemos de acuerdo en la pelicula.
Es reconfortante y trata su premisa sencilla (bien dicho) con el mejor de los estilos. Sobria, elegante, tierna, emotiva. Una cinta que nos invita a reflexionar mucho en estos tiempos de crisis, y saber que aun existe la bondad y no se ha perdido.
Un abrazo.

TRoyaNa dijo...

Daniel
ay,que me olvidé de enlazar tu entrada,voy a ver si subsano ese olvido.
Muchas gracias,a mí tu reseña también me gustó mucho,como de costumbre.
Desde luego,esta película es un recordatorio de que incluso en tiempos de crisis,existe la bondad y la solidaridad.Por si alguien lo dudaba,sólo hay que parar la vista en Michel y Jean-Marie.

Otro abrazo para ti!

Bargalloneta dijo...

Deures per fer!!!
Ahora que he acabado lo primero que haré es ponerme al dia de toooddooooos vuestros comentarios en vuestros respectivos blogs, después actualizar el mio que ya le salen telarañas!!!
y finalmente y/o a la vez disfrutar del buen cine que siempre me recomendais!! y evidentemente esta está en la lista, ya lo estaba antes de leerte pero ahora ya no tengo excusa!
petons

TRoyaNa dijo...

Barga!!
qué bien suena la palabra "vacaciones",no?;)
Yo creo que "Las nieves del kilimanjaro" te gustará....es esa clase de cine francés que tan certeramente sabe abordar la situación social del momento.
Si además,tenemos a estos actores protagonistas,el resultado:
"c´est magnifique! "
no le podemos pedir más....

Bsts

Melvin dijo...

Después de "PEQUEÑAS MENTIRAS SIN IMPORTANCIA" "THE ARTIST" E "INTOCABLE" SÓLO PUEDO DECIR QUE EVIDENTEMENTE EL CINE FRANCÉS GOZA DE MUY BUENA SALUD.Me han hablado bien de esta peli, y la temática social siempre es mi debilidad así que en cuanto tenga un ratico... Ya te cuento. Un besote.

TRoyaNa dijo...

Melvin,
...he leído en el blog de Jonás Trueba esta frase con la que estoy muy de acuerdo:"El Havre transcurre en Francia por una serie de necesidades azarosas, pero lo cierto es que la película más puramente francesa de este año ha sido filmada por un finlandés."
justo,porque para mí el cine francés pasa por un gran momento en parte también a Kaurismäki que en "Le Havre" nos dejo un reflejo maravilloso puede que onírico de Normandía.
De las que mencionas,únicamente "Intocable" para mí no estaría entre las mejores,ya que esperaba mucho más y me gustó,sin más.Tal vez esperaba algo más de profundidad en los personajes,el caso es que no pasó de ser una película entretenida con momentos emotivos.

Si finalmente ves "Las nieves del kilimanjaro" me gustaría conocer tu impresión.
Bsts

Antígona dijo...

Ahora entiendo mejor tu comentario en mi blog :) (que, por cierto, aún no he tenido tiempo de responderos, ay). Y me ha gustado mucho la reseña, sobre todo por lo que resaltas de cómo en estos tiempos del “sálvese quien pueda” se instala en nosotros, casi sin darnos cuenta, una desconfianza en los otros que es posiblemente una de las consecuencias más perversas de esta crisis.

Una vez me robaron en mi barrio de Valencia y con el tiempo fui descubriendo que lo más grave no fueron las cosas que por causa del robo había perdido. No, lo más grave fue que con el robo también me habían quitado la tranquilidad que antes sentía allí, la sensación de temor y desconfianza que se apoderó de mí desde ese momento y que aún no se ha mitigado del todo. Hace poco me acordé de esa sensación pensando justamente en estos tiempos de crisis, proclives a la delincuencia porque la desesperación –o sencillamente la frustración y la rabia- pueden llevar a la gente a hacer cualquier cosa.

Que, sin embargo, pueda haber personas capaces de pasar por encima de los sentimientos negativos que en todos se generan cuando somos agredidos de un modo u otro, y opten por la comprensión y por seguir confiando, también me parece, como a ti, una heroicidad. Una heroicidad que nos invita a esforzarnos por superar esa desconfianza que quiere imponérsenos al hilo de estos tiempos porque no es justo que, además de las penurias y las preocupaciones económicas, nos dejemos afectar por ellos en lo más íntimo y perdamos algo tan esencial para la habitabilidad de la propia vida como la confianza en el mundo que nos rodea.

Me ha encantado ese último razonamiento de que para salir del círculo vicioso es preciso renunciar a ejercer de verdugos. El afán de venganza, o simplemente la necesidad de que se haga justicia y quienes nos han hecho daño paguen por ello, son perfectamente comprensibles. Pero mejor nos iría a todos, tanto individual como socialmente, si antes de reclamar justicia nos detuviéramos a pensar sobre las circunstancias que pueden haber llevado a otro a dañarnos. No estoy diciendo que en todos los casos esta operación condujera directamente al perdón. Pero quizá en algunos sí podríamos llegar a él, porque, como bien dices, todos somos víctimas y no es cuestión de hacernos aún más daño.

La veré, que no te quepa duda.

Un beso y un abrazo!

TRoyaNa dijo...

Antígona,
en efecto,una de las consecuencias más perversas de la crisis es la desconfianza en el otro.
Quizá algún día nos demos cuenta que la solución a muchos de nuestros problemas pasa por la auto-gestión y para ello,es preciso tejer y por supuesto confiar en la red social.
Tanta injerencia estatal y de las instituciones,tanta poder por parte de los mass media para generar miedo,nos impiden ver más allá y vislumbrar los motivos que si bien no siempre justifican los actos ajenos,sí los explican.
Pienso que es preciso tomemos conciencia de lo importante que es acercarse a la realidad del otro,como lo hacen Michel y Mari-Claire,libres del deseo de "justa" represalia e intentar comprender, porque como dices, la desesperación puede llevarnos por caminos insospechados y realmente creo que hay mucha verdad en eso de que "nada de lo humano,me es ajeno".
Es complicado no obstante,porque nuestra primera reacción al ser agredidos,suele ser la respuesta,la rabia y después ese sentimiento de justicia que hace lícito incluso a veces el ensañamiento.
Sé que a todos los perjuicios no es aplicable este razonamiento y que habría que estudiar caso por caso,pero la situación que se narra en "Las nieves del kilimanjaro" creo se presta a hacer un ejercicio de empatía y comprensión.
Aún con todo,la bondad de los protagonistas,supera todas mis expectativas,me sorprende,me alegra que todavía hayan personas así capaces de superar incluso su propio perjuicio para seguir preocupándose por el otro.Son un ejemplo a seguir.

Todos en mayor o menor escala creo que nos hemos visto en la situación de comprender o de vengar los daños que nos ha provocado un tercero,por eso,esta película es una vuelta de tuerca más a ese instinto primero o primario de devolverla más fuerte aún si cabe.
Por otro lado,la frase de Beethoven me encanta porque a medida que va pasando el tiempo,no hay cosa que me admire más que la bondad.

Otro abrazo y otro beso para ti y ya sabes que espero tus impresiones en cuanto la veas.