viernes, 9 de octubre de 2015

Sansón y Dalila

-No hay hombre en el mundo que no comparta su secreto con alguna mujer.

"Sansón y Dalila" Cecil B. DeMille
----------------------------------------------------------

Siempre he tenido la sensación de que la película de hoy ha ido cayendo tristemente en el olvido en favor de otras cintas de la época como "Los diez mandamientos", "Quo Vadis" o "Ben Hur", filmes que le sonarán a cualquiera aunque sólo sea de oidas, por mucho que deteste el género. 
Y es comprensible. "Sansón y Dalila" carece de la épica de las pelis que nombraba antes, su historia es más pequeña y los protagonistas no son tan famosos como Charlton Heston y compañía. Aún así "Sansón y Dalila" fue una superproducción de la leche en su momento y durante mucho tiempo la película más taquillera de Paramount. Y eso que (como muchos éxitos de la historia del cine) estuvo a punto de no llevarse a cabo.

En su autobiografía Cecil B. Demille cuenta las dificultades que tuvo para llevar la historia al cine, empezando por la escritura del guión. Al parecer Sansón es mencionado con frecuencia en "El Libro de los Jueces", pero no había un nexo entre las hazañas del personaje y el director estuvo décadas dándole vueltas al asunto, incapaz de unir todas las historias de Sansón en una sola que pudiera rodar. 
Finalmente encontró la respuesta en una novela titulada "Juez e ingenuo" donde aparecía la hermana de Dalila, de quien se enamoraría Sansón originando los celos y el odio que sentiría Dalila por él, proporcionándole a Demille la pieza que faltaba en su puzzle, lo que daba coherencia a la conducta de Dalila y un sentido a toda la historia.


Pero no se acabarían aquí los problemas para el director pues, aún con las ideas claras no iba a resultar sencillo vender la peli a los productores. Cecil B. Demille era un director consagrado, pero corría 1949, la Segunda Guerra Mundial estaba aún reciente en la memoria de la sociedad y los ejecutivos de Paramount veían ridículo invertir una millonada en un cuento de catequesis. Demille, que intuía ese rechazo inicial, fue a la reunión con un dibujo en el que aparecía un musculoso guerrero observado con picardía por una sexy jovencita. Como imaginaréis salió del despacho con luz verde para empezar el rodaje.

Se pusieron en contacto con Lana Turner y Rita Hayworth pero tenían contrato con la Metro y Columbia y no las cedieron. Jean Simmons también fue candidata, pero al final Hedy Lamarr se hizo con el papel, dando vida a una Dalila perfecta, dulce y perversa al mismo tiempo. Aunque la historia gira en torno a Sansón es Dalila quien hace interesante el relato y Lamarr bordó el papel, apareciendo incluso en primer lugar en los carteles del filme. Quizá no sea la actriz más recordada de aquellos años, pero tuvo una vida de lo más interesante, casi como una novela de espías, y aquí dejó un filme que seguirá presente siempre que se mantenga la Semana Santa en televisión.

Burt Lancaster tenía una lesión de espalda así que Sansón fue interpretado por Victor Mature, consiguiendo así el papel por el que más se le recuerda. Mature no era muy buen actor, él mismo lo sabía, pero desde luego tenía un encanto rocoso, como una versión mazada de Dean Martin, y el tío medía casi un metro noventa, así que el personaje le quedaba como un guante.

El filme dejó varias anécdotas, por ejemplo, la famosa frase de Groucho Marx en la que aseguraba que no veía películas en las que el pecho del héroe fuese mayor que el de la heroína la pronunció precisamente en el estreno de "Sansón y Dalila" (lo cual cabreó bastante a Cecil B. Demille).
El director también se mosqueó cuando Victor Mature se negó a pelear en persona contra el león, pese a que le habían arrancado todos los dientes al pobre animal. Y además en la película se puede ver a una joven Angela Lansbury encarnando a la hermana de Dalila, con su melena dorada y esa cara pepona que ha debido tener desde que vino al mundo.

Pese a dejar momentos memorables, como la pelea contra el león, la lucha en el desfiladero y, sobre todo, la destrucción del templo, "Sansón y Dalila" no es una obra maestra, sin embargo su éxito sirvió de estímulo para que se llevarán a cabo las colosales producciones que vinieron después, y a día de hoy sigue siendo la mejor adaptación de este romance, por todos conocido (o no... porque no es una historia que se cuente mucho... o sea, yo hice la comunión y creo que nunca me hablaron de Sansón y Dalila... y es comprensible, porque claro, lo primordial es contar la vida de Cristo y él era muy pacífico, así que hablarle a los chavales de un pavo que tenía una fuerza sobrehumana que le había dado Dios para matar a golpes a sus enemigos queda contradictorio, ¿no?... pero bueno, esto de Sansón en teoría pasó 1000 años antes de Cristo, en esa época Dios era más joven, todos hacemos el tonto de jóvenes).




Doctora

6 comentarios:

TRoyaNa dijo...

Doctora,
todo un clásico del que mi madre me habló desde pequeña y vi en su día.
No es que deje el rol del personaje femenino en buen lugar,pero desde luego, las malas en el cine,siempre han dado mucho juego;)
Saludoss

Juli Gan dijo...

Oléeee, ese Victor Mature, "tó" mazas él, con esa cara de estar oliendo a mierda continuamente. Hace muchos años que no veo la peli, pero la recuerdo aún. Es muy correcta y cuenta con bastante fidelidad el relato de la biblia, que no deja de ser una revisión de la historia del pueblo judío para justificarse in aeternum. Por cierto, por si queréis saber del tema, os dejo un enlace sobre Sansón: http://labasquebondissante.blogspot.com.es/2012/12/pasajes-de-la-biblia-hoy-sanson.html

Manderly dijo...

A mi me encanta Victor Mature... tan hombretón él! Y no es de las mejores en su género pero es todo un clásico. como suele pasar, no me imagino a ningún otro actor o actriz en estos papeles, especialmente a Hedy Lamarr. Una actriz con una vida personal muy interesante (ingeniera que desarrolló un sistema de comunicaciones que se utilizó con éxito en la Segunda Guerra Mundial).
Entre los secundarios también George Sanders y Russ Tamblyn.
Saludos.

laesti dijo...

A mí esta película me encantaba de cría, porque yo tenía unos gustos muy horteras y las películas con muchos extras, muchas telas que brillaban y muchos decorados de cartón piedra me parecían lo más.
Pero la película me seguiría gustando hoy si en vez de Victor Mature (el Stallone de la época, por mazas y por inexpresivo) hubiera salido Burt Lancaster. Ay, Burt. Qué hombre, Burt.

loquemeahorro dijo...

Nunca he tenido paciencia para verla entera, recuerdo la escena del templo y poco más.

Nunca me había percatado pero tienes razón, Mature se parecía un poco a Dean Martin en plan forzudo de circo. A mí me cae muy bien porque hizo una película muy loca (loquísima) riéndose de sí mismo junto a Peter Sellers en Italia.

Aunque mira, hubiera preferido a Burt Lancaster, aunque le veo un poco lejos de ese tipo de cine, quizá entonces no era tan exquisito, pero está claro que su carrera continuó por derroteros bien diferentes.

Mona Jacinta dijo...

Siempre me pareció que Victor Mature tenía cara de dolor de estómago. Es curioso, lo que me gustaban las pelis bíblicas, de romanos y esas cosas de pequeña y lo insoportables que me parecen hoy.