viernes, 23 de diciembre de 2016

Cine navideño: Plácido (1961)

Navidad, período del año en que todo son villancicos estridentes, lucecicas de colores, comida hasta por las orejas y buenos deseos. Otra cosa es que se celebre el nacimiento del fundador de una empresa que no ha notado la crisis jamás en los últimos 2000 años. Bueno, a lo que iba, la navidad suele retratarse en el cine mu a menudo, no hay más que ver la cantidad de telefilms que nos están saturando la programación de la tele.

Cartel de una peli que refleja NUESTRA NAVIDAD


Si el año pasado, con el mismo fin, colgué la peli navideña más famosa, norteamericana, por supuesto, esta vez regalo la peli española navideña más famosa, si a Chencho perdido de "la gran familia", no le importa. No se trata de otra que de la película berlanguiana "Plácido", que es el nombre del prota ( el cómico catalán Cassen), aunque su subtítulo es "siente un pobre a su mesa", añeja costumbre clasista española que, visto los tiempos, quién sabe, igual vuelve. Algunos pensaréis que estoy en plan retranca, pero es para poneros en situación, porque si algo tiene el cine fallero de Berlanga es mala leche.

Preparando el motocarro (Plaça de Sant Domènec)

FAUNA BERLANGUIANA:

Las películas de Berlanga (A Dios pongo por testigo de que un día publicaré un post sobre él) son corales. Siempre hay infinidad de personajes que retratan los tipos que nuestra sociedad posee. En esta, aparte del pobre Plácido, nos encontramos a su familia, a Quintanilla, a la familia Galán, a Concheta, a Marilú, a quien un señor le ha puesto un piso,a una legión de pobres, artistas y hasta a un locutor radiofónico (Impagable, Xan das Bolas) que retransmite la cena en casa de los señores de Galán.

SINOPSIS

Una pequeña ciudad de provincias (Manresa, por cierto) la rancia clase pudiente de la ciudad, muy en su tono hipócrita y meapilas, monta una campaña navideña para recaudar fondos "para los pobres", con el caritativo título de "siente un pobre a su mesa". La idea es que la gente apoquine y se lleve a un pobre a su casa a cenar en la nochebuena. Para ello, montan una cabalgata y piensan traer una comitiva de artistas desde Madrid para que le den lustre al acto.

¡Soy Quintanilla, el de las serrerías!

Encabezando la comitiva, han contratado a Plácido, un humilde transportista que en su motocarro, comprado a plazos, lleva la estrella de Belén. Plácido encabeza el acto pero tiene prisa en acabar, porque con el dinero que le han de pagar debe abonar la letra del motocarro antes de que cierre el banco, pero la cosa, como es natural en las historias de Berlanga, se liará demasiado y Plácido y sus desventuras nos tendrán en vilo a ver si es capaz de pagar la letra antes de que se la protesten.

El dentista sienta a la mesa al pobre (Luis Ciges). A sus hermanas las tiene a dieta.

Hay que estar verdaderamente atenta a la acción porque de ella salen chispas. Mientras el pobre Plácido va, como alma en pena, intentando reunir el dinero para pagar su primera letra del motocarro, nos enteramos de que su mujer(Elvira Quintillá) está empleada en los wáteres públicos (Escenario real, por cierto)y su hermano Julián (Manuel Aleixandre)es un cojo al que le ha salido una chapuza de repartir cestas de navidad.

Típica escena negra, coral y abarrotada de Berlanga (Hay que sacar al muerto de casa)

Todo lo que ocurre a continuación desmorona los acontecimientos. En la estación de tren los de la comitiva han traído a los abuelos del asilo y a unos pocos pobres, y se hielan esperando el tren de las artistas de Madrid. Como es natural, llegan artistas de tercera fila, postulantes y alguna vieja gloria del teatro venido a menos. La alegre comitiva se cruza con un funeral, algo tan humor negro estilo Berlanga-Azcona.

Sorteando artistas, patrocina, Cocinex

En el casino se sortean, entre los ciudadanos, a los pobres y las artistas, como si fuera una subasta, espectáculo grotesco. Cada uno se lleva a "su pobre" a casa. Los señores de Galán, se llevan a una artista y a un vejete del asilo. Berlanga contaba que no halló en Manresa ningún potentado que le cediese el ostentoso comedor de su casa para roadar. Tuvo que cedérselo en Barcelona, capital, un colega director de cine. Nos encontramos a Rivas(Xan das Bolas), que retransmite la cena por la radio, describiendo la suntuosidad de la casa, lo cual no queda nada humilde, intentando que no se note que los anfitriones se han largado, dejando a los dos invitados cenando, porque ha ocurrido un imprevisto. Por cierto, para los amantes de buscar la palabra "austrohúngaro" que sale en todas las obras de Berlanga, es durante esta escena mencionado por Félix Fernández (El abuelo del asilo).

Félix Fernández, el abuelete, respaldado por la actriz Erika, Laura Granados, y entrevistado por el locutor, Xan das Bolas. 

En casa de un antiguo republicano, cosa que se menciona solapadamente y hay que oír muy fino, el pobre sorteado agoniza. El vecino que tiene estudios de medicina (Es dentista) se entera por su pobre, el gran Luis Ciges, que padece del corazón. El médico da su diagnóstico, así, por la jeta. Pero lo que más escandaliza a la comitiva de pudientes beatones, encabezada por la señora de Galán (Amelia de la Torre) es que el pobre vive en concubinato con su mujer desde hace años, así que, antes de nada, no pueden permitir que muera en pecado.

El dentista dándoselas de cardiólogo

Concheta(Julia Caba Alba), la esposa sin papeles legales del moribundo, está cenando en casa de Marilú (Amparo Soler Leal), una joven piadosa a quien un hombre casado (Antonio Ferrandis) le ha puesto un piso. Vienen a buscarla para casarla de ipso-facto.

Concheta invitada por Marilú, la chica a la que han puesto un piso

Pascual, el moribundo, no quiere casarse, pero la señora de Galán, agarrándolo del cogote, le hace mover la cabeza afirmativamente. Berlanga decía que aquella situación había ocurrido en su familia. Las escenas en casa donde cena el moribundo son antológicas, como el que porque vengan la señora de Galán quieran hacer ponerse cofia a la criada y quieran meter en la cama de esta al enfermo. Humor negro del bueno.

¡Hay que casarlos! Escena antológica

Por fin, después de muchas vicisitudes, Plácido consigue pagar la letra, pero es muy tarde y aún debe recoger a su familia. La película acaba después de una bronca entre la familia de Plácido y el dueño de la tienda que reparte las cestas de navidad, trabajo que realizaba Julián. Acaba con un villancico que dice así: "Madre, en la puerta hay un niño, parece que tenga frío. Anda, dile que entre, se calentará, porque en esta tierra ya no hay caridad, ni nunca la ha habido, ni nunca la habrá".


La familia, a casa, muy tarde, la noche de nochebuena

FICHA TÉCNICA:

Plácido, Espana, B/N,  89´ - 1961


Dirección.............Luis García Berlanga
Guión: .................Luis García Berlanga, Rafael Azcona, José Luis Colina, José Luis Font.
Música: ...............Miguel Asins Arbó

Cuadro artístico:

Cassen.......................................................Plácido
José Luis López Vázquez.........................Quintanilla, el de las Serrerías.
Elvira Quintillá.........................................Emilia
Manuel Aleixandre...................................Julián
Amelia de la Torre....................................Señora Encarna de Galán
Mari Carmen Yepes..................................Martita Galán
Jose María Caffarel...................................Zapater, productor de ollas Cocinex
Xan das Bolas............................................Rivas, el locutor de radio
Félix Fernández.........................................Pobre invitado en casa de los Galán
José Franco................................................Matías Helguera (del Círculo republicano)
José Gavilán..............................................El dentista
Luis Ciges................................................. Pobre invitado en casa del dentista
Julia Caba Alba..........................................Concheta, pobre invitada en casa de Marilú
Amparo Soler Leal.....................................Marilú
Antonio Ferrandis.......................................Ramiro

Feliz navidad, zinéfilas.


Juli Gan

2 comentarios:

ricard dijo...

Vaya, yo también la comenté en un post navideño de hace un par de años. Una verdadera obra maestra, cumbre (con "El verdugo", por supuesto) del humor negro y coral de Berlanga. Fue un milagro (¿navideño?) que no la prohibiese la censura; únicamente obligaron a cambiar el título previsto: "Siente un pobre a su mesa", claro está.

Saludos.

TRoyaNa dijo...

Juli Gan,
sé que es un clásico de nuestro cine,y sé que es un pecado capital, pero no la he visto,pondré remedio,gracias por compartir con nosotros,la obra y la figura del maestro Berlanga.
saludos navideños