viernes, 3 de febrero de 2017

Operación ogro, 1979

Ya que el atentado de Carrero Blanco vuelve a estar de moda de una manera inconcebible, cuarenta y tres años después de su asesinato, no he podido resistir la tentación de hablar de esta película de seis años más tarde, 1979, en el que narran la preparación del golpe.

Se trata de la obra filmada por Gillo Pontecorvo, un combativo director de cine italiano, bregado en la lucha antifascista de su juventud. Esta película, que cosechó el premio David de Donatello a la mejor dirección en el festival de Venecia de 1979, aunque se estrenó en España en 1980, no fue pasada por la tele pública hasta hace unos pocos años, bien entrado el siglo XXI. Aún había reparos a proyectarla a los españoles que ven la tele, por la existencia de ETA, decían, aunque cabe la posibilidad de que se debiera a que aún, en las sombras, no se tolere aquel golpe. Así nos vemos hoy, viendo cómo a jóvenes nacidos en la democracia se les quiere emplumar penalmente por chistes viejos, e incluso publicados por humoristas ya fallecidos como Tip y Coll.






Antes de meternos en harina, recuerdo a nuestros amados lectores, que voy a hablar estrictamente de la película, y, que, por tanto, me abstendré de elucubraciones, nacidas con el paso de los años, sobre colaboraciones de terceros servicios secretos que sí salen, por ejemplo, en la serie televisiva de hace unos pocos años, que no alcanzó ni la sombra de la película que hoy nos ocupa, ni pudo mejorar, ¿Cómo?, el excelente trabajo del maestro maquetista Emilio Ruíz del Río, que ha servido a lo largo de los años para ilustrar aquél momento tan importante del fin del franquismo en documentales bienquedas y revisionistas tipo los de Victoria Prego.

Sinopsis:

La peli comienza mostrándonos la Bilbao industrial de 1978, cinco años después del atentado. Amaiur (Ángela Molina) va en busca de Txabi (Eusebio Poncela). Aunque aún se quieren, las diferencias ideológicas los han distanciado. Amaiur, una vez vuelta la democracia, abandona ETA, Txabi aún sigue en ella.

Los flashbacks nos muestran la represión ideológica sufrida desde la infancia por la que pasa Txabi que lucha contra esta metiéndose en ETA. En una asamblea de la banda se decide enviar un comando a Madrid para secuestrar al almirante Carrero Blanco y así canjearlo por un montón de presos antifranquistas.

Cuatro miembros de la organización viajan a Madrid con el propósito de preparar el secuestro. Izarra (Gian Maria Volonté), Iker (José Sacristán), Luken (Saverio Marconi) y el propio Txabi se trasladan a a capital a prepararlo todo.

El Komando Txikia

Observan que el almirante Carrero Blanco acude diariamente a misa de nueve a la iglesia de los jesuitas en el barrio de Salamanca. El golpe parece fácil porque no hay demasiados guardaespaldas y encuentran un comercio donde retener al rehén.

El problema surge cuando a Carrero Blanco lo nombran presidente del gobierno. Ya no es tan fácil cometer el secuestro. Entonces se decide atentar contra su vida. El comando alquila un bajo en la calle Claudio Coello y, con la excusa de que el alquilado es un escultor, practican un túnel desde el bajo hasta el centro de la calle para que, el día conveniente, detonen los explosivos al paso del coche oficial del nuevo presidente del gobierno.

Montando el cable detonador

Material de trabajo:

El guión de Pontecorvo, Ugo Pirro y Giorgio Arlorio parte del libro publicado por Julen Aguirre (Seudónimo de la escritora catalana Eva Forest). Este libro es una larga entrevista realizada a los miembros del comando que cuentan en sus páginas los detalles del golpe, contrariedades que surgieron y varias anécdotas aledañas. El guión está basado en el libro, pero no deja de ser un ejercicio cinematográfico totalmente libre, ya que le dota de un dramatismo extra. Nos cuenta el difícil amor de Txabi y Amaiur y los enfrentamientos ideológicos de Izarra y Txabi.

Amor roto por la distancia ideológica

El personaje de Txabi es inconformista, no cree que con la venida de la democracia haya cambiado nada y sigue dentro de la organización. También cree que la lucha vasca y la lucha obrera tiene el mismo fin y que son complementarias. Tanto Amaiur como Izarra, con la venida de la democracia, abandonan la lucha armada y se integran en la lucha estrictamente política.


Denuncia social, Raúl Freire detenido por los grises.

Cine político del postfranquismo:

En una ocasión anterior, hablando del cine político de la transición, hablé deque muy poco después de la muerte del dictador aún se hicieronalgunas películas como la de “el caso Almería”, “la fuga deSegovia” o “siete días de enero”. En el caso que nos ocupa, además, se da el hecho de que la película está escrita y dirigida por italianos. No es de extrañar, ya que quienes primero estudiaron el tema de ETA, de una manera totalmente académica, fueron italianos.

Cavando el túnel

A finales de los 70 aún era posible hablar de ETA de una manera más libre que en los años 80 y 90. En las décadas posteriores hacerlo suponía dolor y, cuando no, una censura férrea por parte de las autoridades. No olvidemos que esta misma película, como ya he dicho, no se proyectó en la tele por decisión de las autoridades porque suponía mostrar un rostro humano de ETA. Humano, dentro de lo que cabe, claro.

Efectos especiales:

Como he mencionado con anterioridad, el trabajo espléndido de Emilio Ruíz del Río se convirtió en una escena colosal. La escena de la voladura del auto ha servido para ilustrar documentales en incontables ocasiones. La preparación fue exquisita. Se realizó a escala una réplica de la calle Claudio Coello y se acudió a incontables jugueterías para adquirir coches de la época que aparcar a los lados. Compró tres Dodges negros para filmar la escena de la explosión. Sólo usó uno porque salió a la primera. A Emilio Ruíz del Río en Hollywood lo llamaban “el mago”. Trabajó con grandes directores en EEUU. Uno de sus últimos trabajos fue “El laberinto del Fauno”. Pero, en la película que nos ocupa hoy, este vídeo muestra su gran trabajo.



Gillo Pontecorvo:

El director italiano siempre demostró una sensibilidad especial por denunciar la opresión. Bien joven ingresó en el partido comunista italiano, en pleno fascismo mussoliniano. Luchó como partisano contra los nazis. Abandonó el partido comunista cuando la URSS invadió Hungría, aunque nunca dejó de ser marxista.

Pontecorvo

De su filmografía, aparte de esta película que habla de la lucha antifranquista, cabe destacar “la batalla de Argel”, sobre la lucha anticolonial de los argelinos contra Francia; “Kapò”, sobre los campos de concentración nazis; o “Queimada” sobre el esclavismo en el Caribe y la imposición colonial.

Por último, añadir que la música corre a cargo del ilustre Ennio Morricone.


Ficha Técnica:

Operación ogro.

Año: 1979.

Duración: 100 min. Color. España-Italia.

Dirección: Gillo Pontecorvo

Guión: Gillo Pontecorvo, Ugo Pirro, Giorgio Arlorio, basado en el libro “Operación ogro” de Julen Aguirre.

Música: Ennio Morricone

Equipo artístico:

Txabi.................................Eusebio Poncela
Izarra.................................Gian Maria Volonté
Amaiur..............................Ángela Molina
Iker....................................José Sacristán

Luken................................Saverio Marconi


Juli Gan